Buscan más acuerdos
Jerusalén. El partido derechista Likud del primer ministro electo en Israel, Benjamín Netanyahu, continuó ayer trabajando arduamente para completar una coalición de Gobierno que refuerce el acuerdo alcanzado la noche del pasado domingo con el partido ultranacionalista Israel Beitenu, de Avigdor Lieberman.
Ambas formaciones anunciaron un pacto que pondrá a Lieberman al frente de la diplomacia israelí y dará las carteras de Turismo, Infraestructuras Nacionales, Absorción de Inmigrantes y de Seguridad Pública a otros miembros de su partido.
Con los 15 de Israel Beitenu, Netanyahu, que cuenta con 27 escaños propios, consigue un total de 42 diputados para su futura coalición parlamentaria, a la que deberá sumar ahora nuevos apoyos hasta obtener al menos los 61 escaños que le den mayoría absoluta en la Cámara.
Su alternativa más probable está en la extrema derecha y los partidos ultraortodoxos judíos, pero no se descarta que finalmente la líder del partido de centro derecha Kadima, Tzipi Livni, dé el sí a un amplio Gobierno con su rival político.
De hecho, medios israelíes informaron que ambos líderes, Netanyahu y Livni, mantuvieron, el miércoles pasado, una reunión secreta de la que no se han dado detalles, pero en la que habrían avanzado en un acuerdo. Para sumarse al Ejecutivo, Livni exige a Likud que acepte la creación de un Estado palestino y una jefatura de Gobierno rotatoria, fórmula que emplearon en los años 80 los entonces líderes del Partido Laborista, Simón Peres, y del Likud, Isaac Shamir.
Netanyahu, quien ya fue primer ministro de Israel entre 1996 y 1999, busca cerrar la composición del Ejecutivo hasta el próximo jueves o, a más tardar, el lunes de la semana que viene. (EFE)
Hora GMT: 17/Marzo/2009 - 05:02
