Gonzalo Ortiz Crespo
gortiz@hoy.com.ec
Imprevisión, descuido, negligencia, abandono, indiferencia, desidia, apatía. Solo eso explica el nuevo retraso en operar el nuevo aeropuerto de Quito (NAIQ.)
Claro, estando las vías en el estado en que están, era imposible inaugurarlo en octubre. Se quedaron sin esa bandera para las elecciones.
¿Pero por qué fijar la fecha de inauguración el 20 de febrero, a una semana de la primera vuelta electoral, y no dejarlo para marzo como lo pidieron los gremios?
Hace tres años estaba financiada, planificada y licitada la vía de Gualo. Si se seguía el proceso, la ruta estaba lista para la inauguración del NAIQ en agosto de 2010.
Fueron las actuales autoridades las que decidieron declarar desierto ese concurso. La renegociación del contrato del aeropuerto hizo perder a Quito dos años y pico.
Y ahora la imprevisión en las vías, cuatro meses más. En total: dos años y medio perdidos.
Y para febrero, a lo sumo estará lista la E35. No habrán terminado la rimbombante "repotenciación" de la Interoceánica. Y menos las rutas Collas y Sur.
Medido desde el redondel de Zámbiza al redondel de Gualo hay 1,3 km más los 13 km de esa vía: total al aeropuerto 14,3 km.
Del redondel de Zámbiza a Collas hay 17,8 km más los 10 km de esa vía: total al aeropuerto 27,8 km. Casi el doble. ¿Dónde está la ventaja de la vía por Collas?
El vicepresidente Lenin Moreno sugiere poner el nombre de 2 de Agosto a las calles Alianza y Nueva York. Discrepo: los nombres de las calles no deben recordar matanzas.
Otra cosa sería que se llame Mártires del 2 de Agosto. Pero ¿por qué dar esos importantes nombres a unas callecitas? Pensemos en grande.
Propongo que la Ruta Viva se llame Avenida de la Revolución de Quito (eso incluye todos los hechos desde 1808 a 1812) y que la Ruta de Collas se llame Avenida Manuela Cañizares.
También discrepo de la propuesta del vice de cambiar el nombre de la calle Benalcázar.
No hay que renegar de nuestra historia. Benalcázar es parte de Quito al haber fundado la ciudad mestiza que tenemos hoy.
Si no hubiera habido Benalcázar no habría habido Manuela Cañizares. Ni Lenin Moreno.
Autor: Gonzalo Ortiz - gortiz@hoy.com.ec Ciudad Quito






