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Gonzalo Dávila
gdavila@hoy.com.ec
El respeto a los Derechos Humanos es como la narco valija: tienen su conexión con Cancillería, se ha oído hablar de ellos, pero no se sabe a ciencia cierta cual es el intríngulis de su procedimiento.
El Examen Periódico Universal (EPU) lo realiza El Consejo de Derecho Humanos de Naciones Unidas, cada cuatro años y medio. Este órgano esta compuesto por delegados gubernamentales de los propios Estados (Embajadores) por tanto sus resultados son, en la mayoría de casos productos de negociación política (Léase hoy por ti mañana por mí) Sin embargo todos los Estados lo defienden porque se sienten cómodos en el. Cuba, Siria, China y otros angelitos saben que pueden recurrir al EPU y salir bien librados del ejercicio. ¿Será esto lo que acabamos de hacer?
Pero hay un antídoto contra este procedimiento político y es el trabajo independiente, frente al EPU, de los llamados órganos de verificación internacional de los tratados de derechos humanos. Se trata de Comités compuestos por pocos expertos independientes, los cuales no responden a los gobiernos, sino a su conciencia y compromiso insobornables con los derechos humanos, para lo cual han jurado solemne y públicamente su obligación de realizar el trabajo de verificación en forma totalmente independiente. Tanto que cuando se examina un país, el experto que tenga esa nacionalidad del Estado examinado, no puede participar en ninguna etapa del examen.
Estos órganos son: Comité de Derechosa Civiles y políticos; Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; Comité contra la Tortura; Comité de los Derechos del Niño; Comité contra la Discriminación de la mujer; Comité contra la Discriminación Racial; Comité de los Derechos de los Migrantes; Comité de los Derechos de las Personas con Discapacidad.
En el caso de que cualquiera de estos Comités encuentre déficit en nuestro accionar respecto de los Derechos Humanos, no habrá momia coctelera, enviado plenipotenciario, o amigo del árbitro, que pueda ablandar el informe.
Ciudad Quito






