La invasión de especies introducidas sería la primera causa por la cual la Unesco declaró a las islas como patrimonio en peligro. Según el Parque Nacional Galápagos, esta situación se incrementa de forma acelerada. Por ejemplo, en 1982, llegaron 17 123 turistas y se detectaron 135 plantas introducidas. En 2006, en cambio, hubo 145 042 visitantes y se localizó 736 clases de vegetación no nativa, lo que representa un incremento del 60% en menos de 30 años.
El control es constante, pero insuficiente, explicó Lourdes Acosta, inspectora agropecuaria del Sistema de Inspección y Cuarentena para Galápagos (Sicgal), entidad que realiza la vigilancia en los aeropuertos de Quito, Guayaquil y en la provincia. Según los datos oficiales, la aerolínea TAME ingresa con 15 vuelos semanales, mientras que Aerogal lo hace nueve veces, es decir 24 vuelos por semana, 96 al mes.
Según la funcionaria, los viajeros tienen que pasar por una serie de filtros para demostrar que no llevan especies incluidas en la lista de productos prohibidos. Pero muchos se las ingenian para introducirlos, añadió Acosta.
El monitoreo permitió, en este año, incautar cinco gallos de pelea que los llevaban en una maleta y cuyo canto los delató. Además se confiscaron 900 kilos de carne de res que querían venderla a los barcos.
Para Patricio Urbina, coordinador de Sicgal, existe otra razón para que el control falle y es la falta de presupuesto, ya que se financian con el 5% del ingreso al Parque Nacional Galápagos, es decir $550 mil, de los cuales, la mayoría son para salarios. No hay inspectores que vigilen las 24 horas, por eso pedimos al Ingala 60 personas más, señaló.
Según los expertos, los residentes cometen con mayor frecuencia estas faltas. El Servicio Ecuatoriano de Sanidad Agropecuaria (Sesa), reveló que en 2003, de 937 retenciones, el 75% fue de los colonos; el 11% de visitantes nacionales y el 14% extranjeros. (GCA)
Tortugas habrían sido sacrificadas en Isabela
Hallados ocho cuerpos de especie en vías de extinción
Los restos de ocho tortugas gigantes de una especie en peligro de extinción, sacrificadas recientemente, fueron localizados en la isla Isabela, en las Galápagos, informaron las autoridades de este parque natural.
En una inspección de animales introducidos en el parque, los vigilantes encontraron en el sector de La Poza y El Planchón, cerca de Puerto Villamil, en Isabela, restos de cinco tortugas jóvenes, de hasta 15 años, y tres hembras adultas que probablemente superaban los 80 años.
Las tortugas eran de la especie geochelone vicina, en peligro de extinción, según la Unión Mundial de la Naturaleza.
Las autoridades del Parque Nacional Galápagos dieron aviso a las autoridades judiciales para que iniciaran una investigación, pues presumen que fueron sacrificadas por cazadores.
Después de este suceso, la Dirección del Parque incrementará los controles en la zona como medida de manejo para evitar que se capturen tortugas y especies endémicas protegidas dentro del archipiélago. (EFE)
Hora GMT: 04/Julio/2007 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Gabriela Castillo Enviada especial a Galápagos
