Sube la actividad
La ascendente actividad del volcán Tungurahua mereció el paso de alerta amarilla a naranja en la zona de riesgo. Ayer por la mañana, las autoridades del Comité de Operaciones de Emergencia, encabezado por el gobernador Alexis Sánchez, decidieron el cambio de alerta.
En la última semana, el volcán caracterizó su actividad con tremores, bramidos y explosiones nocturnas cuyo resultante ha sido una considerable presencia de ceniza en el ambiente, la que cayó en los poblados que típicamente reciben el polvo volcánico.
Cusúa, Juive y Chacauco, en Tungurahua, y Bilbao, en Chimborazo, son los poblados en donde es posible ver fina ceniza que acumulada en las superficies mide hasta 0,5 mm de espesor.
La población advirtió la caída de ceniza desde del viernes 10 de agosto. Sin embargo, los estragos no son aún de proporciones en la salud de la gente, los animales y los cultivos. Esto, debido a la presencia de ligeras lluvias que atenúan los efectos del material volcánico.
Pero la constante emisión de ceniza y gases es, a decir de la población, tal vez la causante de una bruma permanente en la provincia que impide el paso normal del natural calor y de la luz de los rayos de sol.
El gobernador de Tungurahua, Alexis Sánchez, informó que la decisión del cambio de alerta fue tomada en las primeras horas del sábado, debido a los detalles facilitados por los técnicos del Instituto Geofísico de la Politécnica Nacional: "Se trata de un incremento moderado, con tendencia al ascenso, lo que merece las debidas precauciones. Por lo que, con el protocolo que exige la alerta naranja, están habilitados ya los albergues en Pelileo y también está el personal del Ejército con vehículos y elementos para movilizar a la gente en una posible emergencia. Pero no hay mayor peligro al momento, estamos vigilantes y comunicados todo el tiempo eso sí", dijo Sánchez, que convocó a una reunión de las mesas de trabajo sectoriales (direcciones ministeriales provinciales) a las 17:00 en la Secretaría de Riesgos de Tungurahua. (VCH)






