La trombosis de vena profunda (TVP) ocurre cuando se forma un coágulo de sangre en una vena profunda, en general en las piernas. Este tipo de coágulo es peligroso porque se puede desprender y desplazarse (embolia) por la corriente sanguínea hasta bloquear las arterias del pulmón y provocar lesiones permanentes o la muerte; el riesgo de embolia con coágulos en venas superficiales (várices) es bajo.
¿Cómo ocurre?
La TVP puede ocurrir cuando la sangre en las venas profundas de las piernas circula más lentamente de lo normal o si existe algún factor que hace que la sangre tienda a formar coágulos. Cuando uno está postrado en cama (por ejemplo, después de cirugía) o cuando está sentado por mucho tiempo (por ejemplo, durante un vuelo largo), la sangre se mueve más lentamente, se acumula en las venas principales de sus piernas y se pueden formar coágulos. Además, las lesiones, enfermedades graves y algunos medicamentos aumentan la tendencia de la sangre a formar coágulos. Su riesgo de contraer la TVP es mayor si está sentado por mucho tiempo, inmovilizado en cama, ha tenido una cirugía ortopédica o de la pelvis, se ha fracturado la cadera o la pierna, le ha dado un derrame cerebral, tiene insuficiencia cardíaca congestiva o ciertos tipos de cáncer. Además, si fuma cigarrillos, tiene mayor riesgo de que se le forme un coágulo de sangre.
¿Cuáles son los síntomas?
Aproximadamente la mitad de las personas con TVP no tienen síntomas sino hasta que un coágulo le bloquea una vena principal. Cuando eso pasa aparecen los síntomas: hinchazón general en la pantorrilla, tobillo, pie o muslo, sensación de calor, enrojecimiento y dolor en la pierna, además, calambres en la noche y la piel de las piernas y pies se torna azulada.
¿Cómo se diagnostica?
El médico lo examinará, sobre todo en las zonas anormales, como una pierna hinchada. A veces se puede sentir la región con el coágulo bien adentro en la pantorrilla o en el muslo. Es posible que le mida las dos piernas para comparar su tamaño. Para confirmar el diagnóstico hay que realizar pruebas. Las más comunes son: el ultrasonido dúplex y la venografía de contraste. El ultrasonido dúplex usa señales de eco sonoro y señales de eco Doppler para reconstruir una imagen. El ultrasonido hace rebotar las ondas sonoras en las venas profundas del brazo o de la pierna. Estas imágenes de eco permiten ubicar el bloqueo. Las señales de Doppler permiten medir la velocidad de circulación de la sangre en las venas. La venografía de contraste se usa cuando las otras pruebas no dan un diagnóstico concluyente. Cuando se hace una venografía se inyecta una tintura especial en una vena mientras se sacan radiografías. En general muestra cualquier bloqueo en las venas. A veces se pueden descubrir los coágulos de sangre haciendo una tomografía computarizada (CT) de la pelvis.
Hora GMT: 11/Diciembre/2005 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Dr. José María Aguirre/Médico Cirujano













