Los centros comerciales tienen la obligación de diseñar protocolos y políticas para velar la seguridad de las personas y los bienes
Fernando Carrión Mena
fcarrion@hoy.com.ec
El lunes de esta semana, Quito vivió una tarde dolorosa y trágica: un trole bus a las 14:50 se salió de la vía con dirección al parque El Ejido y, en el trayecto, atropelló y mató a una señora que caminaba por el parque. Que no se respeta el carril exclusivo, que las frenos se dañaron y que el vehículo iba a alta velocidad son realidades que la prensa reseña, antes que se difunda un informe oficial. Cuatro horas más tarde y en el sur de la ciudad, en el interior del centro comercial Quicentro Sur se produce una balacera que desemboca en el hurto de $80 mil y el fallecimiento de un usuario del patio de comidas. Dos hechos que muestran claramente las vulnerabilidades de la urbe y la ratificación de que los dos más grandes problemas de Quito siguen siendo el transporte y la seguridad. Este lunes, Quito mostró la crisis profunda que vive. Los centros comerciales nacieron, entre otras razones, como respuesta para que la ciudadanía se sienta protegida y reciba mayor seguridad a la hora de realizar compras. De un tiempo a esta parte, se puede afirmar que es una verdad a medias. En estos últimos 10 días han ocurrido hechos lamentables en tres centros comerciales distintos: en el centro comercial frente al estadio Olímpico una riña de proporciones, en el Quicentro del Sur un asalto a una empresa que transporta valares y en el centro comercial El Condado un robo. De un tiempo a esta parte, también se han producido algunos asaltos a las empresas que trasladan valores, con saldos de vidas y valores que lamentar. Uno y otro no son hechos casuales, sino reiterados. En el Quicentro, los asaltantes utilizaron armas sofisticadas tipo metralletas Usis, que son de gran tamaño y calibre. Aquí una pregunta: ¿cómo es posible que no se haya logrado detectar la presencia de estas armas?, ¿no sería conveniente que existan, por ejemplo, pórticos detectores de metales al ingreso de estos espacios? Se han difundido los videos obtenidos por los "ojos de águila" del centro comercial; sin embargo, las posibilidades de uso no son las mejores, lo cual revela problemas en el tipo de tecnología que tienen. Los guardias de protección privada portaban armas de fuego, cuestión que en nada es aconsejable en estos recintos; y también se cerraron las puertas de evacuación, medida que pudo haber sido fatal: se deben recordar los casos recientes de Asunción y Lima, donde se pretendió preservar la seguridad de los bienes a costa del fallecimiento de decenas de personas. El hecho de que se haya producido el asalto en ese lugar, en ese día y en esa hora significa que los autores del hecho son miembros de una banda organizada, que no solo tiene alta tecnología (metralleta Usis), sino también estrategias de inteligencia y contra inteligencia. Sería bueno saber, por ejemplo, ¿Cómo lograron conocer los datos del momento y del lugar en que se iban a transportar estos valores?
Frente a esta realidad se hace imprescindible las siguientes acciones: el Municipio debería aprobar una ordenanza de seguridad para malls, multitiendas, cadenas de farmacia, multicines y supermercados. Los centros comerciales tienen la obligación de diseñar protocolos y políticas para velar por la seguridad de las personas y los bienes. Las empresas que trasladan valores requieren una reingeniería de sus sistemas de seguridad y el Ministerio del Interior con la policía deben poner mayor importancia al tema de la inteligencia, para desarticular estas bandas criminales.
Autor: Fernando Carrión - fcarrion@hoy.com.ec Ciudad Quito







23/Junio/2012 a las 12:05
LA SEGURIDAD CIUDADANA ES RESPONSABILIDAD DEL ESTADO, QUE DEBE ACTUAR A TRAVÉS DE LOS LLAMADOS OPERADORES DE SEGURIDAD PARA ENFRENTAR LA CRECIENTE INSEGURIDAD QUE AFECTA AL PAIS; POLICIAS Y MILITARES DEBEN ACTUAR EN FORMA CONJUNTA, Y ESTO SOLO SE LOGRARA CUANDO LOS MINISTERIOS RESPECTIVOS (SEGURIDAD, INTERIOR Y DEFENSA) AÚNEN ESFUERZOS CON ESTRATEGIAS Y ACCIONES CONJUNTAS, EL ESFUERZO DISPERSO NO DA RESULTADOS QUE DEMANDAMOS LOS CIUDADANOS.