Análisis de Diario HOY
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Después de revisar los tres proyectos de Ley de Comunicación que se conocen, se ve que, en general, existe una mala interpretación de lo que esta debe contener para asegurar el principal objetivo de su vigencia: la defensa de la libertad de expresión y el libre acceso a la información oficial por parte de todo ciudadano.
Dos de los tres propuestas que se han hecho públicas se sustentan en varios prejuicios contra la prensa independiente; la existencia ideal de los medios comunitarios, pese a las malas experiencias obtenidas desde hace años en el sistema de radios de esa índole, y la obsesión para justificar la prensa a la que llaman pública que, en poquísimo tiempo, ha demostrado ser la prensa oficial del poder actual, aunque su propiedad no le corresponde. En esos dos proyectos, a los prejuicios, se une la incomprensión de sustentación económica real de los medios públicos y comunitarios. Terminan ambos proyectos proponiendo una serie de sanciones sui géneris que castigan a profesionales y empresas periodísticas y desconocen la existencia de leyes y códigos que protegen al ciudadano contra supuestas violaciones profesionales de los periodistas. Termina uno de esos proyectos con la "novedad" de eliminar la profesión de periodistas para confundirla y ahogarla en el extraño título de Comunicadores sociales o comunitarios.
El otro proyecto, presentado por el asambleísta César Montúfar, aunque reconoce la importancia de la prensa independiente y plural, respetando su campo de acción, posiblemente por desconocimiento de la vida interna de los medios, propone la creación de un Consejo de Protección a los Derechos de Comunicación (Copdeco), organismo que supuestamente defendería a los ciudadanos de los "excesos" de la prensa. Al igual que las otras propuestas, esta olvida la existencia de amplia legislación para castigar aquellos excesos. Propone organismos externos a la vida diaria del periodismo para regular la aplicación de valores y sistemas de autorregulación internos. Desconoce que, en muchos los medios de comunicación del país, existen múltiples mecanismos de auto control: consejos editoriales, manuales de estilo, defensores del lector, organismos de editores, etc., elementos que se manejan de acuerdo a la estructura y visión de cada medio.
Las políticas generales, los valores y la personalidad son inherentes y exclusivas de cada medio y no deben aplicarse indistintamente a radios, periódicos o televisoras. La libertad de expresión, como manifestación básica de la libertad de pensamiento, es la base de la democracia. No puede ser encasillada en reglamentos punitivos ni estructuras de "sabios" que, a pretexto de reglamentarla, la limiten y coarten.
Hora GMT: 10/Septiembre/2009 - 05:14

10/Septiembre/2009 a las 02:16
Fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos en el caso Sullivan:
Creyendo en el poder de la razón aplicada a la discusión pública, rechazaron el silencio impuesto coactivamente a través de la ley —el argumento de la fuerza en su peor forma—. RECONOCIENDO LAS OCASIONALES TIRANIAS DEL GOBIERNO DE LAS MAYORIAS, ELLOS MODIFICARON LA CONSTITUCION DE MODO QUE LA LIBERTAD DE EXPRESION y de asamblea ESTUVIERA GARANTIZADA”
La teoría de nuestra Constitución es que cada ciudadano puede decir lo que piensa y CADA DIARIO EXPRESAR SU POSICION SOBRE ASUNTOS DE INTERES PUBLICO Y NO PUEDE SER IMPEDIDO DE HABLAR O PUBLICAR PORQUE AQUELLOS EN CONTROL DEL GOBIERNO PIENSAN QUE LO QUE SE DICE O ESCRIBE NO ES SABIO, ES INJUSTO, FALSO O MALICIOSO. En una sociedad democrática, quien asume actuar por los ciudadanos en una función ejecutiva, legislativa o judicial DEBE ESPERAR QUE SUS ACTOS OFICIALES SEAN COMENTADOS Y CRITICADOS. Tal crítica no puede, en mi opinión, ser amordazada o prevista por los tribunales en el supuesto de funcionarios públicos bajo la etiqueta de difamación.
“Imperativa es la necesidad de preservar INVIOLADOS los derechos constitucionales a la libertad de expresión, a la libertad de prensa y a la libertad de asamblea a fin de mantener la oportunidad para la libre discusión política, con el objetivo de que el gobierno pueda ser responsable ante la voluntad del pueblo y de que los cambios, si son queridos, puedan ser conseguidos por medios pacíficos. Allí reposa la seguridad de la República, el origen mismo del gobierno constitucional”.
Por supuesto que a este régimen lo que le interesa es exactamente lo contrario, aun no conocemos la ley del dictador, lo más probable es que los alzamanos esperen hasta lo último para introducir en paquete las leyes, en esto tienen la experiencia previa de Montecristi.
La prensa debe estar hoy más que nunca atenta y cumplir con su función oficial de criticar al poder, ya que la libertad de expresión está en la mira del dictador totalitario del siglo XXI.
10/Septiembre/2009 a las 06:24
Srs. no son "prejuicios contra la prensa independiente", ya es hora de decir la verdad. Lo que se quiere es regular en algo, para que ya no exista el libertinaje en los medios de comunicación. Es clara la desinformación, manipulación de la información, etc. por parte de la mayoría de medios "independientes".Entonces porque no son más honestos y dicen que no aceptan estos proyectos de ley, porque les quita el libertinaje que siempre han tenido, el cuál ha sido alcahuetiado con la "libertad de expresión"
La muestra es esto, veamos si publican este comentario de crítica contra la Suprema Prensa, ya que casi siempre se los censura. Esta censura si es una violación de nuestra libertad de expresión....la de todos.......O es que solo los medios tienen ese derecho.....
10/Septiembre/2009 a las 11:52
12 horas con 18 minutos envío.
Señor Jaime "Gringo" Mantilla. Sé que esto es de su pluma pues es lo mismo que dijo anteayer en Radio Visión. Estoy plenamente de acuerdo con usted. De hecho, lo mismo es lo que reza la Constitución. Nadie, que no sean los propios medios, pueden regular sus contenidos. Para los excesos hay leyes.
Pero, eso no quiere decir que cada cual va a hacer lo que le venga en gana, como con tanta frecuencia ocurre. Veo el asunto, más bien, desde la perspectiva del uso de del recurso que, como usted está de acuerdo, son puestos para beneficio de la SOCIEDAD ¿Qué tanto le importa a los medios enriquecer con educación, formación, criterio, conocimientos, información científica y tecnológica a nuestros canales de televisión o a nuestras radios? Casi nada. Algo hacen los periódicos que a veces tienen sus secciones de cajón. Pero no es esa su prioridad. Tienen que vender y si para ello deben dar prioridad a la farándula, al fútbol, a la crónica roja y a la chismografía política, pues lo hacen sin rubor.
El OJO DEL HURACAN es la "repartija" de frecuencias. Ese es el fantasma que ronda por ahí. No la regulación de contenidos, pues saben que esta fiebre pasará, pero la frecuencia ME QUEDARA. Usted lo sabe bien, pues usted anda buscando una frecuencia de FM para su Radio Clásica digital AM ¿No es cierto?
¿Por qué no menciona la intención de una de las propuestas de ley para que las FRECUENCIAS SEAN ENTREGADAS MEDIANTE CONCURSO Y LICITACION PUBLICA al mejor proyecto comunicacional? No más a la "puesta de manos" y el paquetazo y al compadrazgo en algún ente lleno de socios y colegas, como ha sido hasta ahora. Esa es una medida FUNDAMENTAL que cambiaría el panorama de los medios. Dígame honestamente, si las frecuencias se asignaran por licitación (como es lo natural con los recursos del Estado) ¿se le ocurriría a alguien proponer lo contrario? Que se entreguen al mejor postor, al ahijado y se deseche el concurso público?
Pues el mismo concurso público es el que establecería (para bien) la regulación de contenidos, pues esta se daría de manera natural ya que el PROYECTO GANADOR SE INCLUIRIA EN EL CONTRATO DE CONCESIÓN, como ley para las partes, y hasta se puede pedir que se incluya un código de ética interno dentro de la propuesta de los concursantes. Esto, con un ente técnico, incluyente, autónomo y calificado para discernir los ganadores, más una ley y un reglamento sensatos inspirados en la Constitución, harán que no se requiera de controladores de contenidos.
No era necesaria su acotación al fracaso de ciertas radios comunitarias pues usted bien sabe que la anterior ley les prohibía contratar publicidad, receta para la quiebra y la baja calidad.
22/Octubre/2009 a las 13:57
Durante siglos los medios de cominucación han sido el mejor recurso de los ciudadanos para sacar a la luz casos de corrupción de interés público, casos que si no fuera por acción de los medios quedarían totalmente enterrados en el olvido.
Pero compañeros de la profesión, que estamos haciendo para contrarrestar lo que se quiere imponer con estas leyes?? Nada!!!
Yo les comento a mis compañeros que ejercen el periodismo sobre esto y sólo hacen un vago comentario y olvidan el asunto y la verdad, más me decepciono!!
No me parece que las cosas se esten dando en nuestras narices y que a la mayoría le resbale!!
Yo propongo que también nos manifestemos, que vayamos a las calles, que hagamos sentir nuestra inconformidad y oposición.
No amigos lectores, no se confundan, no es porque sea estudiante de periodismo que me interesa el asunto, si no porque soy ciudadana de este país que amo com orgullo, y es preocupante por ejemplo que un profesional de la carrera se vea practicamente obligado a revelar sus fuentes. Con esto no sólo está poniendo en riesgo su integridad si no también la de aquella persona que facilitó la información.
Yo voté por Correa y aún sigo creyendo que es un mandante con muchas aptitudes, pero tampoco es perfecto el hombre!! y es nuestro deber ciudadano marcar las líneas de respeto para que estas no sean violentadas