Las playas de San Francisco-Galera y Quingue, en la zona sur de Esmeraldas, han sido declaradas reserva para protegerlas
La práctica indiscriminada de pesca blanca y camarón por barcos de arrastre o "chinchorreros" motivó a que pobladores de Cabo San Francisco-Galera y Quingue busquen que se declare como reserva marina a esta zona, ubicada en Muisne, al sur de Esmeraldas.
"Esta es un área de máxima prioridad para la conservación", explica Raúl Gudiño, un argentino que llegó hace dos décadas a las costas de Esmeraldas como buzo particular. Hoy, pertenece al Instituto de Investigaciones Marinas (Nazca), una de las organizaciones que trabajaron en el proyecto.
Sergio Estupiñán, pescador artesanal, dice que existe el riesgo de extinción de cinco especies de tortugas marinas, más de 20 especies de ballenas y delfines, coral negro, concha Spondylus, pargo, langosta verde, bonito y dorado, si no se regula la pesca incidental.
La reserva marina se basará en un manejo participativo, con los habitantes, los seis mil pescadores del área y actores de sectores público y privado, detalló Soledad Luna, de la organización Nazca.
Guido van Moll, de Gestión Ambiental del Municipio de Muisne, reconoce la gestión realizada durante una década por estas comunidades, pero que recién en 2005 se tramitó el acuerdo que fuera firmado por la actual ministra del Ambiente, Marcela Aguiñaga, en Quingue.
Con la Reserva Marina San Francisco-Galera, son siete las áreas protegidas en la provincia "Verde". Ya existían la reserva Mache - Chindul, Cotacachi-Cayapas, Cayapas-Mataje, el Refugio Vida Silvestre La Chiquita, el estuario río Muisne, y estuario río Esmeraldas. (LFA)
Hora GMT: 04/Noviembre/2008 - 05:14
