Por Simón Espinosa Cordero
Por el culebrero camino de piedra empinado para meterse entre las faldas del cerro Unguí donde se esconde el Inepe, Instituto de Investigación, Educación y Promoción Popular del Ecuador, en el barrio La Dolorosa de Chilibulo, jadeaba en vía crucis una mula de 20 llantas cargada con 30 mil libros cuidadosamente empaquetados en 360 cajas dentro de un gran contenedor. Los libros eran un obsequio de la Asociación Interlibros, una organización española no gubernamental que busca mejorar las condiciones de vida del niño, defender el derecho a la educación y mover al amor de la lectura, maravilloso amor.
En la mañana del sábado 18 de este caprichoso octubre de lluvias groseras y soles calcinantes, dos hileras de padres y madres de familia y del personal de la institución hicieron una minga para descargar los 30 mil libros y llevarlos a la biblioteca, al Centro de Desarrollo Infantil, y a las aulas de la escuela y del colegio del instituto. ¡Cuánto pesan los libros a
3 300 metros de altura! Falta oxígeno. Un viento travieso, un sol de fuego sacan colores a las mejillas ya tostadas de tantos años de inclemencia y fastidian la minga. La alegría de los mingueros, sin embargo, es grande al acoger a esos amigos de ultramar venidos de Barcelona a los 516 años y seis días del encuentro de Colón con América, bustamánticamente percibida como Indias Orientales.
Los vínculos del instituto con compañeros españoles que ayudan a financiar la educación de los niños en Chilibulo llevan ya algunos años de establecidos. Y no es pura casualidad que los libros hayan sido donados al Inepe. Allí, los niños aprenden a leer y a escribir con métodos domésticos, made in Chilibulo.
Bueno pues, Interlibros y voluntarios de la ciudad de Barcelona impulsaron una campaña entre el 23 de abril, Día Internacional del Libro, y el 13 de junio para estimular la donación de un libro. Los voluntarios habilitaron centros de recogida de libros en las escuelas y colegios en que estudian sus hijos, en librerías, editoriales y empresas privadas. Con solidaridad, clasificaron y empaquetaron 30 mil libros nuevos y usados en buen estado de manejo y de lectura. Y gracias a la ayuda de una empresa privada española, las 360 cajas de libros empezaron a navegar del Mediterráneo al Atlántico, del Atlántico al Pacífico, y a correr sobre ruedas del Pacífico a Guayaquil y de Guayaquil a Quito y a Chilibulo. La Aduana, con su obsoleta ley orgánica no tocada por el huracán Rafael, exigía que se entregara una lista con los títulos y autores de cada uno de los 30 mil libros. Pero gracias a la ayuda de la Cámara del Libro de Quito se pudo obviar esta exigencia.
Son libros de cuentos, relatos y novelas juveniles. Son libros de temas educativos generales: universo, naturaleza y ciencias. Son libros de consulta: diccionarios, atlas, enciclopedias completas, todos de fecha posterior a 1990. No todos los libros donados quedan en el instituto porque el Inepe reservó una buena cantidad para enviarlos a la Fundación Paulo Freire en la ciudad de Babahoyo, y otra para apoyar a las escuelas cercanas de Chilibulo.
Agradecemos a estas maravillosas personas el favor de sembrar en nuestros niños amor, solidaridad, fantasía, conocimiento y sueños, que la vida es sueño y los sueños, sueños son, serán y fueron.
simeco@hoy.com.ec
Hora GMT: 30/Octubre/2008 - 05:07

30/Octubre/2008 a las 09:16
Aquí hay varios milagros en hilera: que haya gente que regale libros, no lo es tanto. Si lo es que haya gente que los quiera recibir. Y que haya gene que coopere en hacerlo realidad. Y que haya gente a quien le importe, le interese y escriba acerca de esto. Gracias al editorialista. Solo falta el milagro de que en realidad sean leídos y aprovechados. Oremos por ello.
30/Octubre/2008 a las 09:49
Gracias españoles de la Asociación Interlibros. Un libro en manos de un niño, es un rayo de sol que iluminará su espíritu durante toda su vida. Un libro leído en la niñez, difícilmente se olvida.
27/Agosto/2009 a las 11:47
Soy una madrina de la fundacion COMPARTE,tengo apadrinado un maravilloso niño de Quito ONG INEPE Barrio la DOLOROSA de CHILUBO:Me gustaria tener contacto con ustedes si es posible ayudar no se,libros etc.Espero noticies
Un saludo de una madrina Maria