Habitantes, indignados
Ayer, Joselito Ramos, de 11 años y morador del barrio Miraflores de Portoviejo (Manabí), no fue a la escuela porque su familia decidió que mejor ayude en las labores de conseguir un poco de agua para la casa.
Ayudado de un burro, Joselito le amarró cuatro pomos de agua y salió en busca del líquido vital. Pidió en varias casas, que él sabe que tienen cisternas, pero en la mayoría le dijeron que tampoco tenían. Solo en una vivienda le vendieron en ¢30 los cuatros pomos. Los llenó y junto con su burro los fue a dejar a su casa.
Pero luego tuvo una mejor idea: aprovechar la escasez de agua potable en Portoviejo. Así, otra vez ayudado por su asno, siguió comprando ¢30 de agua y vendió cada "carga" en ¢80. Aspiraba hacer cinco viajes y con ello ganarse $2,50, para sacarle provecho a una de las mayores crisis por falta de agua en la capital manabita, en donde desde hace 13 días hay escasez porque el transformador eléctrico de la planta de tratamiento Cuatro Esquinas se dañó y su arreglo cuesta unos $100 mil.
Agustín Casanova, gerente de la Empresa Municipal de Agua Potable de Portoviejo, dijo que actualmente arreglan el problema eléctrico pero que es difícil una solución urgente; calcula que eso tomará 25 días. Mientras, en Portoviejo los habitantes están indignados, pues muchos aseguran que no tienen líquido ni para cocinar. (LFV)
Hora GMT: 28/Mayo/2009 - 05:07
