Según Media Luna Roja la cifra de muertos incrementó por la falta de hospitales
Los equipos de rescate aceleran la búsqueda bajos los escombros. Tres helicópteros trasladan a los heridos
Más de 250 fallecidos y al menos 2 000 personas resultaron heridas por los dos fuertes terremotos que sacudieron el sábado el noroeste de Irán, según un informe preliminar presentado ayer por Jalil Sai, director de Gestión de Emergencias de la provincia de Azerbaiján Oriental, a la televisión oficial iraní en inglés, PressTV.
Las autoridades han acelerado las tareas de rescate de los posibles sobrevivientes atrapados en medio de escombros en esa provincia, en donde se ha registrado más de medio centenar de réplicas, la más fuerte de 4,8 grados en la escala de Richter.
Asimismo, se ha instalado un hospital de campaña que ha empezado a trabajar en Varzagan, una de las localidades más afectadas por los sismos.
Por otro lado, tres helicópteros se mantienen de servicio para trasladar heridos y equipos entre Tabriz, la capital de la provincia y las zonas más afectadas.
Según Sai, las localidades más afectadas son los distritos de Ahar, Varzagan, Haris y Mehraban. Además, informó que 60 aldeas han sufrido daños de hasta el 70% y otras seis aldeas quedaron totalmente arrasadas.
Miles de personas han pasado la noche en zonas abiertas después de que, el sábado, el director de Gestión de Emergencias recomendara a la población que se mantuviera fuera de sus viviendas, en lugares abiertos, para evitar posibles desplomes de estructuras ya afectadas por los terremotos principales debido a las réplicas.
Desde la zona, se han incrementado las peticiones de ayuda debido a la extensión de la catástrofe, y algunos políticos locales han pedido que se aumenten, sobre todo, los alimentos y cobijo para los afectados.
Karim, un habitante de la localidad de Baye-Bay, en Azerbaiján Oriental, dijo a diario El Mundo, que en ese lugar en el que vivían mil personas, había más de 200 casas de las que solo 20 quedaron en pie.
De la familia de Karim solo vivió uno de sus cuatro hijos, los demás y su esposa siguen bajo las ruinas de su hogar. "En un minuto, todo había desaparecido".
Según informa el mismo medio, casi todas las semanas se producen sismos en Irán, pero no todos tan fuertes como los del sábado. Las viviendas en las ciudades son relativamente sólidas, pero en los pueblos basta con un débil movimiento telúrico para matar a muchas personas. Casi todos viven por debajo de la línea de la pobreza.
Mayid, otro habitante de la misma localidad, dijo que no pueden construir viviendas a prueba de terremotos porque no cuentan con el dinero suficiente y porque los bancos tampoco conceden créditos para hacerlo.
Para un trabajador de la Media Luna Roja, muchos podrían haberse salvado si al menos hubiera pequeñas clínicas en el lugar; sin embargo, no existen casas de salud ni médicos.
Por ello, los heridos graves tuvieron que ser trasladados a hospitales de las ciudades cercanas pero muchos murieron en el camino. (EFE-SSA)
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