Los estudiantes compran alimentos en puestos improvisados fuera de los colegios
A l ingreso y salida de los establecimientos educativos es común ver a los vendedores ambulantes.
En el colegio Central Técnico de Quito, en la av. Gaspar de Villarroel se ofrecen cebiche de chochos, helados y otros alimentos que se expenden en coches improvisados.
El mismo panorama se presenta en las afueras del María Eufrasia. Cuando toca el timbre de salida (12:45) algunas de las niñas de primaria se acercan a comprar, dulces, limones con sal y huevitos chilenos. "Un poco más de sal", pide Carla (9), coge el vuelto apresurada y corre al bus escolar.
Con el inició de clases las ventas ambulantes aumentan en los alrededores de los centro educativos y los controles, a cargo de la Policía Metropolitana se reactivan. Entre las 06:00 y las 13:30 los efectivos recorren la ciudad para iniciar el control.
"Nos tratan como si fuéramos ladrones, muchas veces nos quitan los productos y ni si quiera se sabe dónde van parar, las palabras que utilizan son impronunciables. Nosotros también necesitamos trabajar", dijo Carmen Acuña (44) comerciante informal.
Las autoridades de los planteles son quienes solicitaron el control. José Bermúdez, rector del colegio Central Técnico, aseguró que es necesario la colaboración de los estudiantes y de la Policía "si no tienen los registros de sanidad no deben realizar las ventas" manifestó y agregó que en ocasiones entre los vendedores se camuflan delincuentes. (TA)
El reglamento
Según la Ordenanza 101, los comerciantes que deseen vender en el espacio público deben contar con autorización municipal, de lo contrario los productos se decomisan y se pagarán multas de hasta $100. (TA)
Testimonios
No hay higiene
"No estoy de acuerdo con estas ventas porque los alimentos que se venden no son preparados con higiene".
Segundo Reyes
Más económicos
"Algunas veces he comprado fuera del colegio porque en el bar las cosas son caras. Nunca me he enfermado".
Diego P.
Hora GMT: 12/Septiembre/2008 - 05:09
