Dos azafatas vestidas con la camiseta de Barcelona dieron la bienvenida a los jugadores toreros en el Canario Uno, el avión del equipo en esta temporada.
Una hora tuvieron que esperar, el pasado miércoles, los futbolistas antes de subirse al avión, para partir a Machala, donde jugaron y perdieron ante Deportivo Cuenca (1-0).
En la sala Vip del aeropuerto de Guayaquil, algunos toreros se tomaron fotos para matar el tiempo.
La impaciencia comenzó en el asistente técnico Iván Almeida. Vamos a tener que aterrizar en el estadio para ir a jugar directamente, ironizaba.
Ya en los asientos, el calor se apoderó de la aeronave. Hubo que esperar 15 minutos para que llenen los tanques de combustible.
La paciencia se acababa. El primero en levantarse de su asiento fue el delantero Rolando Zárate, quien decidió bajar a tomar aire.
El preparador físico, Pablo Blanco, dio autorización para que los demás sigan a Zárate, mientras que la tripulación brindaba agua mineral a los jugadores.
Ya en la pista, sin mostrar complicaciones, el guardameta Gastón Sessa se sentó en el asfalto con su Ipod y el vaso con agua.
En otro sector de la pista, Marcos Mondaini, Christian Lara y Danny Vera contaban chistes para hacer más divertida la espera.
Hasta que Eduardo Maruri, presidente de Barcelona, anunció que todo estaba listo para despegar.
Cinco minutos después del despegue, el capitán de la nave deseó suerte al equipo del DT Éver Hugo Almeida en el campeonato 2008.
Al llegar a Machala, los hinchas agitaban sus banderas en los exteriores del aeropuerto General Manuel Serrano para recibir a sus ídolos. (LCH)
Hora GMT: 25/Enero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad QUITO
