Jaime Acosta Espinosa
jjacosta@hoy.com.ec
Los medios de comunicación encontraron su festín con las noticias sobre los robos de documentos reservados del Vaticano. Que el ayudante de cámara del Papa filtre a la prensa documentos privados del mismo Papa, es noticia que no admite lugar secundario en los medios y, por lo tanto, ha sido amplificada con titulares rojizos en torno a la Curia romana y sus eminentes colaboradores. Además, un escándalo semejante hace renacer esos fantasmas tenebrosos que se especializaron en intrigas y conspiraciones vaticanas, no sólo durante el Renacimiento, sino en todos los tiempos.
La Santa Sede sigue siendo noticia y levanta polvaredas, aun por cuestiones que nada tienen que ver con su cometido esencial y su misión en la tierra. En ese ambiente turbio con que se le presenta a su cúpula, ¿cómo distinguir los escenarios verosímiles de los novelescos? El libro que causó este "vendaval de la contradicción" recopila un buen número de apuntes, cartas, informes, memorándum… procedentes de distintas oficinas de la Santa Sede, varios de ellos dirigidos personalmente al Pontífice. El ataque ha sido brutal y ha provocado profunda tristeza en el corazón del Papa, pues "no sólo se han robado documentos al Papa; se ha violado la conciencia de quien se dirige a él como al Vicario de Cristo, y se ha atentado contra el ministerio del Sucesor del apóstol Pedro. Varios documentos publicados se enmarcan en un contexto que se supone de total confianza. Cuando un católico habla al Romano Pontífice, tiene el deber de abrirse como si estuviera ante Dios, también porque se siente garantizado de una absoluta reserva", confiesa un Prelado vaticano.
La publicación mencionada habrá producido, sin duda alguna, suntuosas ganancias a sus autores quienes, para justificarse, hablan de afanes de limpieza, transparencia y reforma de la Iglesia. Para que el Evangelio tenga credibilidad, a nadie puede serle desconocida la necesidad de limpieza y transparencia en la Iglesia, tanto en los altos jerarcas como en los fieles corrientes. Sin embargo, ¿cómo se pretende limpiar y reformar la Iglesia, o cualquier otra institución, si se aplica el principio de que el fin justifica los medios, es decir si se emplea el método de robar y difundir documentos personales? El catecismo enseñaba que no se debe robar, pero que tampoco se deben aceptar cosas robadas por otros.
Lo curioso del caso es que los mismos que juzgan al Vaticano como una "monarquía absoluta", luego se escandalizan cuando se descubre que, entre sus colaboradores, hay discusión y debates, aun en tonos desabridos, como se trasluce de los documentos robados.
A pesar de la amplia revuelta, la Iglesia sigue siendo la Esposa de Cristo, y "las puertas del infierno no prevalecerán contra ella". De allí proviene la fuerza que sostiene al Santo Padre: "nunca he dejado de tener la certeza de que, a pesar de las debilidades humanas, de la dificultad y de la prueba, la Iglesia está guiada por el Espíritu Santo y el Señor nunca dejará de prestarnos la ayuda para sostenerla en su camino".
Autor: Jaime Acosta - jjacosta@hoy.com.ec Ciudad Quito







10/Junio/2012 a las 17:23
La Iglesia, esposa de Cristo? Quien lo dijo? seguramente algún intermediario entre el hombre y la divinidad que lucra de la ignorancia de muchos seres humanos. El evangelio de Jesús es lo único real y verdadero que a más de haber transcurrido dos mil años no ha sido comprendido menos aún practicado por la iglesia y la clase económica dominante en el mundo.
10/Junio/2012 a las 18:44
Retòrica anticuada; es verdad lo q comenta Andrés Dq esposa de Cristo? habla este raro "vaticanista"? Acaso Cristo no fue muy claro en su enseñanza socialista revolucionaria y liberadora?
Nunca fue teológico retorcer los evangelios x la Iglesia C, en interés x conservar los privilegios de sus aliados q detentan el poder
El Vaticano teme q una ideología cristiana encarne una interpretación de lucha cristiana por la justicia social tomando partido por el proletariado planetario liberándolo
10/Junio/2012 a las 19:47
¿Qué edad tiene usted señor Jaime Acosta?
10/Junio/2012 a las 23:31
Muy bien dicho. Nada puede alterar el verdadero sentido. Ni los comentarios enfermos. Ubicate desubicado una cosa es rrobolucion y otra cosa es institucion verdadera.