El sismo de 6,3 grados en la escala de Richter registrado en la región de Los Abruzos habría sido anunciado por el Laboratorio Nacional de Gran Sasso
ROMA. Italia vivió una de las jornadas más trágicas de su historia reciente por el terremoto de 6,3 grados de magnitud en la escala de Richter que sacudió la madrugada de ayer el centro del país.
El sismo ocasionó la muerte de al menos 150 personas y dejó a otras 1 500 heridas, de acuerdo con la cifras oficiales divulgadas hasta el cierre de esta edición.
El epicentro se registro a unos 90 kilómetros al noroeste de Roma y el temblor se llegó a sentir en la capital italiana.
Según un reporte de la cadena televisiva inglesa BBC, la localidad más afectada es L"Aquila, capital de la región de Los Abruzos, donde el fenómeno causó el derrumbe de varios edificios del centro histórico de la ciudad y una residencia estudiantil.
La prensa italiana estima que entre 70 mil y 100 mil personas se quedaron sin hogar. Aproximadamente unas 20 mil de ellas dormirán en tiendas de campaña distribuidas por el Gobierno Italia, mientras que las restantes serán ubicadas en hoteles o se quedaran con su familiares en otras zonas.
Estado de emergencia. El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, canceló su visita a Rusia por el suceso. Tras firmar el estado de emergencia nacional, se desplazó en helicóptero, la mañana de ayer, para sobrevolar la zona afectada y posteriormente ofreció una rueda de prensa en la que destacó que lo principal es centrarse en las labores de rescate.
Según expertos en sismología, citados por el diario español El País, todavía no se tienen una perspectiva real del terremoto. Los Abruzos es una región de más de un millón de habitantes, compuesta por varios pueblos y zonas rurales. Cifras extraoficiales consideran que unas 26 localidades de la región han resultado muy afectadas.
Berlusconi, en sus declaraciones dijo que la situación organizativa es satisfactoria.
Además, el primer ministro aseguró que se destinarán unos $40,2 millones para ayudas a los damnificados de forma inmediata y que, por el momento, no se necesita la ayuda de personal cualificado del exterior. "Son 35 los países que nos han ofrecido solidaridad y apoyo, pero por el momento no tenemos necesidad: por ahora nos bastamos con nuestras fuerzas", afirmó.
Sin embargo, manifestó que posteriormente se hará una petición a los fondos europeos que podrá ascender a algunos cientos de millones de dólares.
Bersluconi explicó, además, que en la zona devastada están trabajando 1 200 bomberos y unos 1 000 soldados.
Lluvias en la zona afectada. Se registraron constantes precipitaciones en la región afectada; sin embargo, esto no impidió que las labores de rescate continúen, pero con dificultad. Los familiares y amigos de las víctimas se agolparon frente a la residencia estudiantil para seguir la evolución de las tareas de rescate y tener noticias de primera mano.
Varias personas evacuaron sus casas y se aglutinaron en las plazas céntricas de la localidad por temor a las réplicas. Las carreteras de acceso a la zona están cerradas. Según El País, al menos 15 mil usuarios se han quedado sin electricidad. (AFP-EFE-VET)
Hora GMT: 07/Abril/2009 - 05:09
