Habrían 100 muertos

Washington. Un fuerte terremoto de magnitud 8,3 grados en las escala de Richter se registró ayer en el Pacífico Sur y provocó un tsunami con olas que alcanzaron más de siete metros de altura. Varias islas de la Samoa Americana, un pequeño territorio que se encuentra a mitad de camino entre Hawai y Nueva Zelanda -en el que residen unas 65 mil personas- fueron afectadas.
Tras el sismo, el Instituto Geológico de los EEUU constató que el nivel del mar indicaba la formación de grandes olas que podrían ser destructivas en las zonas costeras alejadas del epicentro, ubicado a 190 km de Samoa. Por esta razón, el organismo emitió una alerta de tsunami, luego desactivada, dirigida especialmente a Nueva Zelanda, islas Fiyi, la Polinesia francesa y Tonga.
Varios habitantes de Samoa dieron a conocer que sintieron un fuerte sacudón por al menos cinco minutos. Por recomendación de las autoridades, la población fue evacuada y trasladada a zonas más elevadas a fin de evitar una catástrofe, que a pesar de todos los intentos no pudo evitarse: hasta el cierre de esta edición se registraron al menos 40 víctimas mortales y cientos de viviendas destruidas
En tanto, un habitante de la isla de Apia explicó a la cadena estadounidense CNN que las olas alcanzaron una altura de dos metros y penetraron hasta 100 metros, lo que causó graves daños en la infraestructura de la población.
Este episodio recordó al gran tsunami que devastó el sureste asiático en diciembre de 2004, que según cifras de las Naciones Unidas dejó unos 229 866 muertos y cerca de 43 mil personas desaparecidas. (EFE-AFP-CRR)
Hora GMT: 30/Septiembre/2009 - 05:02
