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Terremoto político en Nicaragua

Publicado el 12/Marzo/2005 | 00:00

Si ustedes creen que el presidente Bush no tiene suficientes problemas en América Latina lidiando con autócratas de izquierda en Cuba y Venezuela, consideren lo que podría venir muy pronto: el regreso al poder de un ex comandante ultraizquierdista en Nicaragua.
Daniel Ortega, el ex presidente sandinista que después de la revolución de 1979 confiscó una mansión en nombre de la justicia social e inmediatamente se mudó a la misma, acaba de cercenar un movimiento masivo dentro de su partido que exigía la celebración de elecciones primarias y se hizo proclamar candidato presidencial para las elecciones de noviembre de 2006.
En Washington D.C., pocos toman el asunto a la liviana. Ortega ya está controlando la Suprema Corte, el Tribunal Electoral, la oficina del contralor general y el Congreso en una extraña alianza con el ex presidente derechista Arnoldo Alemán. Ambos han sido acusados de robar a diestra y siniestra, pero hoy manejan los hilos del poder en Nicaragua.
A pesar de que Ortega tiene una enorme opinión negativa y de que el Partido Sandinista históricamente ha tenido gran dificultad en pasar de su 35% de voto duro, no sería nada imposible que Ortega ganara las elecciones del próximo año.
""Por ahora, está en una posición muy fuerte"", me dijo esta semana un alto funcionario de los Estados Unidos. ""Todo lo que tiene que hacer es competir contra un campo de varios contrincantes divididos, y gana"".
Lo más preocupante para muchos es que, a diferencia de los presidentes del Brasil, Uruguay y Chile, que en los últimos años han dado un giro hacia el centro, Ortega ha hecho una regresión a su retórica radical de los años ochenta y, según dicen muchos, a prácticas estalinistas.
A fines de febrero, Ortega llevó a cabo un golpe de estado dentro de su partido y expulsó al popular ex alcalde de Managua, Herty Lewites, quien se estaba convirtiendo en un potencial ganador de la candidatura presidencial sandinista. Lewites, que fue ministro de Turismo durante el régimen sandinista y fue electo alcalde de Managua en 2000, es actualmente el político más popular en Nicaragua.
Una encuesta reciente, realizada por Borge y Asociados, muestra que Lewites ganaría la elección general con 40% de la votación. Entre los simpatizantes sandinistas, tiene un apoyo del 75%, contra un 18% de Ortega, dice la encuesta.
Lewites convocó a un acto masivo para protestar contra la cúpula del partido por no realizar elecciones internas, pero Ortega logró que una Corte cercana a él le negara el permiso a Lewites. Lewites no reconoce su expulsión, y afirma que ex miembros de la seguridad del Estado de Ortega trataron de asesinarlo en un incidente el 3 de marzo frente a una Corte donde había sido ordenado a presentarse.
Cuando llamé a Lewites por teléfono esta semana, el mensaje en su celular decía: ""Este es tu futuro presidente"". En una entrevista más tarde ese mismo día, me dijo que sus problemas con Ortega comenzaron recientemente ""cuando Daniel (Ortega) vio que las plazas públicas ya no le pertenecían, después de nuestras movilizaciones masivas a finales de febrero"".
Ortega comparó al popular ex alcalde con los ex presidentes Mijail Gorbachov y Boris Yeltsin, quienes, según Ortega, han cometido ""crímenes en contra de la humanidad"" al destruir a la Unión Soviética.
Lewites respondió acusando a los lugartenientes de Ortega -incluyendo al ex comandante sandinista Tomás Borge- de haber vendido propiedades y realizado otras transacciones por más de $3,8 millones.
""¿De dónde sacaron esa plata?"" pregunta Lewites. ""Ante esas denuncias, ellos tomaron la decisión de callar, porque se los iba a probar si ellos hablaban. Entonces, decidieron expulsarme del partido"".
""Esta es una lucha contra una tendencia ortodoxa ultraradical, dictatorial del partido"" dice Lewites. ""Nosotros no estamos negando que vamos a hacer un Gobierno de izquierda. Pero será un Gobierno de izquierda dentro del marco de un (presidente chileno Ricardo) Lagos, o un (presidente brasileño Luiz Inácio) "Lula" da Silva"".
Ortega está pagando caro por su negativa a convocar elecciones primarias. Varios líderes sandinistas como los ex comandantes Henry Ruiz, Luis Carrión y Víctor Tirado, así como el ex vicepresidente Sergio Ramírez y el poeta Ernesto Cardenal, están apoyando a Lewites.
""Estamos viendo el desafío más fuerte que ha enfrentado Ortega desde adentro del sandinismo"", dice Carlos Fernando Chamorro, el editor de la revista política Confidencial.
Sin embargo, aunque Lewites encabeza las encuestas, no está claro que podría triunfar como candidato independiente, sin la maquinaria de los 500 mil miembros del Partido Sandinista.
Mi conclusión: si los partidos conservadores son tan tontos - o tan corruptos- como para presentar varios candidatos, Ortega puede ganar. La democracia nicaragüense ya está siendo secuestrada por una alianza entre mafiosos de derecha e izquierda, y los Estados Unidos pronto podrían encontrarse con un nuevo dolor de cabeza en la región.

(c) El Nuevo Herald
Distribuido en exclusividad para HOY por Tribune Media Services International

Hora GMT: 12/Marzo/2005 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Andrés Oppenheimer Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Andrés Oppenheimer





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