Lima.-La tensión social amenaza con estallar este martes 7 de octubre en Perú luego que el gobierno ordenara militarizar la seguridad del país en ocasión de una jornada nacional de protesta contra la política económica de libre mercado del presidente Alan García.
A pesar de que los sindicatos recién saldrán a las calles en diversas ciudades ese día para expresar con marchas su rechazo al gobierno, la crispación laboral está presente en el aire a raíz de una huelga médica de tres semanas.
El inicio de una paralización de maestros de 24 horas el martes y paros en ciudades del interior, avivan la chispa de desbordes de manifestantes que ya desafían la decisión del gobierno, de este domingo, de movilizar a las fuerzas armadas.
"Los trabajadores no queremos la militarización, lo que exigimos es el cambio del modelo económico por otro que se base en el desarrollo nacional y que permita una auténtica distribución de la riqueza", declaró Olmedo Auris, dirigente del poderoso Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación.
El 7 de octubre la principal central sindical -la Confederación General de Trabajadores del Perú- y los maestros saldrán a marchar en demanda de aumentos y contra la negativa del gobierno a modificar su plan económico.
El jefe de gabinete Jorge del Castillo rechazó cualquier tentativa de diálogo y defendió la política económica del gobierno, que la ha valido ser considerada por la CEPAL en 2008 como la más aplicada de América Latina.
El objetivo de la protesta es expresar el rechazo a la "política de corte neoliberal que sólo favorece al empresariado y a las grandes empresas transnacionales", dijo Mario Huamán, secretario general de la CGTP.
Los manifestantes reclaman un aumento salarial que les permita enfrentar mejor el alza de precios de los principales productos alimenticios, que ha provocado la reaparición de la inflación en una tasa anual cercana al 6%.
La militarización de la seguridad interna se autorizó el domingo y busca reforzar a la policía en la vigilancia de locales públicos ante la eventualidad de que se registren actos de violencia.
Los sindicatos temen que la recesión en Estados Unidos los perjudique más y rechazan el optimismo moderado del gobierno frente al impacto negativo que podría tener en el país la crisis financiera de la potencia hemisférica.
García aseguró que Perú está blindado y que será uno de los pocos países de América Latina cuya economía no se se verá afectada notoriamente por la crisis estadounidense.
El diario La República publicó el domingo un informe donde señala que la crisis ya golpea a Perú, con exportaciones a la baja, alza del dólar en el tipo de cambio, ajustes presupuestales y una menor recaudación fiscal, entre otros.
De origen socialdemócrata, García encabeza un gobierno conservador y se halla a mitad de su mandato con menos de 30% de apoyo en los sondeos. Su gestión finaliza en julio de 2011.
Perú crecerá este año un 9%, según las autoridades. (AFP)
Hora GMT: 05/Octubre/2008 - 21:04
