La Unasur anunció que ninguno de los países miembros del organismo reconocerá las elecciones hondureñas, pese a que el Perú manifestó su apoyo a los comicios

Tegucigalpa. Unos 4,6 millones de hondureños están convocados mañana a las urnas para elegir, en medio de un ambiente de incertidumbre, al presidente que reemplazará al líder de facto Roberto Micheletti, en el poder desde el 28 de junio pasado, cuando Manuel Zelaya fue derrocado.
Estos comicios, con los que Honduras espera salir de la crisis política por la que atraviesa, fueron preparados desde noviembre de 2008. Se elegirá, además de un gobernante, a tres designados (vicepresidentes), 128 diputados al Congreso Nacional, 298 alcaldes municipales en los 18 departamentos del país y 20 diputados titulares y sus respectivos suplentes al Parlamento centroamericano.
El Tribunal Electoral hondureño aspira que al menos un 52% de los empadronados acudan a votar para garantizar el éxito del proceso que, a criterio del organismo, se ha desarrollado con normalidad.
Sin embargo, el estallido de al menos 30 artefactos explosivos desde el inicio de la crisis en junio pasado, el último contra un autobús de una empresa de transporte propiedad de Micheletti y que causó heridas a una mujer en el puerto caribeño de La Ceiba el jueves pasado, mantiene atemorizados a los ciudadanos.
Si bien el Régimen ha dispuesto la movilización de 30 mil soldados y policías para garantizar la seguridad en todo el país, varios hondureños aseguran tener miedo de salir mañana a las calles, tras el aparecimiento de amenazas de bombas que serían colocadas en instituciones públicas y colegios electorales.
En tanto, la Resistencia contra el golpe, una organización afín a Zelaya, convocó ayer a un "toque de queda popular" con el objetivo de boicotear las votaciones, pero rechazó estar detrás de las amenazas con explosivos y toda acción intimidatoria.
División internacional. A escasas 24 horas de que se desarrollen las elecciones generales en Honduras, la comunidad internacional se encuentra dividida sobre si reconocer o no el proceso.
Ayer, el presidente de Costa Rica Óscar Arias, quien fue mediador de la crisis, anunció que apoyará al ganador de los comicios y animó a otros países a tomar la misma iniciativa. El llamado de Arias tuvo eco en los Gobierno del Perú y Panamá, quienes se mostraron opuestos a continuar aislando a Honduras.
En tanto, desde Bélgica, el presidente ecuatoriano Rafael Correa anunció que los países miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), desconocerán las elecciones y exhortó a la Unión Europea (UE) a seguir el mismo camino.
Por su parte, los EEUU anunciaron que vigilarán con mucha atención las votaciones del país centroamericano, ratificando así su apoyo al proceso electoral y a sus resultados. (EFE-AFP)
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-Zelaya cuestiona retiro temporal de Micheletti





