Desarrollar la concentración, memoria y autocontrol es una de sus bondades
"Cuando doblo papel olvido dónde estoy y lo mucho que extraño a mi familia", contó Julio (15), quien está recluido desde hace tres meses en el Centro para Menores Infractores Virgilio Guerrero, en la capital.
El joven optó, junto a 13 compañeros, por un taller de origami dictado al interior del centro por el colectivo de arte Caracolito de Papel Violeta.
Los talleres se combinan con otros de corta duración como cerámica y breakdance, además de las labores de carpintería y afines.
"Cada vez que termino una figura significa que estoy listo para otra mejor", comentó Julio, ilusionado.
En la institución, las causas de la detención son diversas y las penas pueden durar horas o años. Los talleres forman parte de la rehabilitación. "Es un modo de desestresarme", dijo Marcelo (15) sin alejar sus dedos del papel. (GM)
Lea más de esta noticia en la edición de mañana en Diario HOY
Hora GMT: 04/Octubre/2008 - 01:01
