Por Teodoro Bustamante
Cualquier persona que se haya interesado en conocer las civilizaciones andinas tiene que haber percibido el rol extraordinariamente importante asignado al Sol en los sistema religiosos. Este mensaje nos llega con especial fuerza a través de la arquitectura de los templos estructurada entorno al curso de este astro. Es por eso que resulta sorprendente que en el intento de revalorizar nuestra herencia indígena que se encuentra en el proyecto de Constitución se lo haya omitido de manera tan evidente. ¿Por qué? se pregunta uno, se ha dejado a un lado una tradición tan evidente, que tiene tanta actualidad en relación los problemas energéticos que vive el planeta. Que evoca con toda claridad y corrección científica el hecho de que el planeta entero y toda la vida contenida en él dependen del sol para existir. Tal vez se debe a la dificultad que existe en cierta retórica de reconocer y valorar a un principio ordenador masculino y tal vez eso también nos explica por qué se han omitido otras deidades como Pachacamac o el propio Viracocha. En todo caso es interesante ver que suerte ha tenido el aspecto femenino expresada por Pacha Mama.
El mundo andino en sí aparece fragmentariamente a través de esta divinidad. No se nos presenta una cosmovisión andina, pues para lograrlo habría sido necesario incorporar por lo menos la dimensión del dualismo andino. Se trata solamente de un nombre, que sirve fundamentalmente para darle legitimidad autóctona, a todo el tinglado constitucional. Pero si vemos cuál es la estructura del texto constitucional encontramos algunas maravillas. Vemos que la propuesta de Constitución destruye elementos tales como el hábeas corpus (que tan importante ha sido en la lucha contra la represión) Elimina la Autonomía Universitaria y también la autonomía de la Casa de la Cultura Ecuatoriana.
La lista de retrocesos presentes en este desafortunado proyecto de Constitución es grande. Se pude incluir desde la pretensión de subordinar al Congreso (ahora Asamblea) a los organismos tecnocráticos de planificación, o el manoseo del sistema judicial que crea condiciones extraordinariamente difíciles para que los jueces puedan cumplir sus funciones.
Pero está también el verdadero plato fuerte que son las disposiciones transitorias, por las cuales el Régimen se arroga funciones que nadie le ha dado para concentrar todo el poder. En definitiva se burla de cualquier principio de vida bajo la ley. Se burla y mofa de la posibilidad misma de que vivamos en un régimen de derecho.
Creo que la madre Tierra, la Pacha Mama, no podrá sentirse sino vejada, usada y denigrada al comprobar que más que ser objeto de ningún reconocimiento en esta Constitución lo que se hace con ella es manosearla, usarla como justificativo para la peor exhibición de viveza criolla.
Afortunadamente la Pacha Mama está por sobre estas maniobras de propaganda electoral. Los que realmente debemos sentirnos ofendidos somos los ecuatorianos, porque runas mishus o pelucones, si nos toca vivir bajo esta Constitución lo único que tendremos garantizado será una huaccha causana, una vida de carencias...
tbustamante@hoy.com.ec
Hora GMT: 17/Septiembre/2008 - 05:09
