Juan Rodríguez salió alrededor de las 23:00 de su trabajo en las calles Amazonas y Dieciocho de Septiembre, tomó un taxi y en una licorería el conductor del vehículo bajo a comprar unos cigarrillos.
"El taxista me dijo que le ayude a contar su vuelto, luego perdí la conciencia y cuando me desperté estaba golpeado sin nada de mis cosas y en algún lugar del sur", contó Rodríguez.
Los médicos le confirmaron que el ladrón le suministró previamente escopolamina (una sustancia que tiene el poder de suprimir la voluntad de las personas) para efectuar el atraco.
Muchos de estos casos no son denunciados, puesto que en la Policía Judicial de Pichincha (PJ) se han reportado en lo que va del año apenas tres robos de este tipo. En la mayoría de los casos, la técnica más utilizada es administrar escopolamina a los pasajeros.
Otro asalto similar ocurrió el 25 de junio, cuando dos jóvenes salieron de una discoteca del sector de La Mariscal, tomaron un taxi de la cooperativa Rochdale, con registro municipal 5765. Al llegar a la avenida González Suárez y Berajano, los jóvenes no pudieron bajar del vehículo puesto que el conductor trabó los seguros, los amenazó con un arma, los condujo a un lugar alejado y les robo todas sus pertenencias.
Victoria Gómez, madre de una de las víctimas, indicó que luego de este hecho acudió a realizar la denuncia correspondiente ya que contaban con los datos necesarios para dar con el asaltante. Sin embargo, para poder presentar la demanda tuvieron que recorrer varias oficinas de la Policía Judicial, la Fiscalía y Comisaría.
Finalmente, en La Fiscalía donde le receptaron su denuncia, los policías que la atendieron le sugirieron que era conveniente mentir en el parte y poner que el monto del robo era mayor a $300 para que se investigue el caso, de lo contrario nadie tomaría cartas en el asunto.
"Me parece indignante que la Policía opere de esta forma, sin prestar atención a todos los robos que se producen. Es por estas causas que crece la inseguridad en la ciudad", señaló Gómez.
En la capital, cada vez se hace más común escuchar de robos cometidos por supuestos taxistas. Pero según Vladimir Jara, presidente de la Unión de Taxistas de Pichincha, es muy raro que los choferes legalizados incurran en algún delito. Estos casos generalmente se producen en taxis pirata, enfatizó Jara. (NR)
La Emmop recepta las denuncias
En caso de que un pasajero sea víctima de un atraco u otro problema con un taxi cooperado podrá presentar sus denuncias y reclamos a la Empresa Municipal de Movilidad y Obras Públicas (Emmop). Allí se encargan de localizar al taxista en la cooperativa señalada, la misma que procederá a la investigación y sanción respectiva en casos de reclamos menores. En asuntos de carácter judicial se procede a la ubicación del infractor. (NR)
Hora GMT: 19/Julio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
