Con canticos, firmas de proyectos y un discurso interrumpido por decenas de juegos pirotécnicos reventados por el Municipio de Guayaquil, el presidente de la República, Rafael Correa, rindió su homenaje a la ciudad.
La ceremonia comenzó de manera puntual, pero el Pasaje Illingworth, ubicado en los bajos de la Gobernación del Guayas, resultó estrecho. Muchas personas, elegantes, del pueblo y del partido se quedaron con la invitación en la mano, pues los cuatros accesos estaban clausurados, y debieron conformarse con ver al mandatario en las pantallas gigantes que se colocaron cerca de las entradas.
El gobernador Leonardo Vicuña fue el encargado de abrir el discurso y anunciar las buenas nuevas, como la firma del contrato de dragado para el puerto y la presentación del traslado de sede de la Superintendencia de Compañías; esta pasó de Quito a Guayaquil. Posteriormente, anunció las obras y el dinero entregados al Puerto y que el Gobierno ha celebrado toda la semana. (NMCH)
Hora GMT: 26/Julio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
