Por Felipe Burbano de Lara
fburbano@hoy.com.ec
La crisis del sistema financiero mundial ha golpeado el paradigma del capitalismo liberal para revivir el debate sobre el Estado de bienestar y el propio socialismo. Como decía la revista Newsweek en su última edición: ahora todos somos socialistas (refiriéndose a europeos y norteamericanos). A este debate, desde Venezuela, Bolivia y el Ecuador se podría añadir un elemento: el Socialismo del Siglo XXI.
En las naciones industrializadas, el socialismo se refiere a tres niveles distintos: los alcances de la propiedad estatal, la intervención del Estado para regular los mercados y los intereses privados, y su capacidad para generar condiciones de igualdad social. Su premisa es inequívoca: los mercados pueden llevar a la implosión del sistema. Hemos entrado a una velocidad insospechada a una etapa post liberal del capitalismo, en la cual el socialismo entra en el horizonte del debate.
En su versión socialdemócrata, el socialismo europeo siempre fue un programa político que limitaba la vigencia del mercado, corregía sus propias inequidades y disfuncionalidades, pero se movía en el marco de la democracia. Como muestra el momento actual, el Estado acude a limitar los efectos de la crisis, pero a la vez a dar otra forma al propio capitalismo. Hay más propiedad estatal, mayor regulación y mayor gasto público, y lo habrá por mucho tiempo. Barak Obama fue incluso más allá al imponer límites ¡vaya sacrilegio contra las libertades individuales!- a los ejecutivos de Wall Street por su codicia e inmoralidad.
Pero el debate sobre el socialismo en los países industrializados no compromete en absoluto la democracia con todas sus tradiciones liberales- aunque la replantee desde la perspectiva del Estado regulador y de bienestar. No es el caso del Socialismo del Siglo XXI, enarbolado por Chávez, Correa y Morales. Los tres celebran la crisis del capitalismo mundial porque da mayor legitimidad a sus retóricas antineoliberales. Pero su socialismo viene con la espada de Bolívar, con tonos libertadores y retóricas nacionalistas, y en abierta tensión con la democracia. El triunfo de Chávez el domingo es una señal muy peligrosa porque muestra que el Socialismo del Siglo XXI, en nuestros países, tiene en la figura del caudillo revolucionario, eternizado en el poder, a un elemento suyo. Es un socialismo apegado a las tradiciones antidemocráticas de la revolución cubana y a la figura emblemática de Fidel Castro.
El Socialismo del Siglo XXI justifica la intervención y fortalecimiento del Estado en sociedades inequitativas y dependientes, pero tiende, a la vez, a identificar a ese Estado como el portador del interés público sin más- y a unificarlo en y a subordinarlo a, la voluntad del caudillo. Las revoluciones tienen nombre: Chávez, Correa, Morales. La influencia del caudillo es tan grande en los tres procesos, que no deja espacio a un juego político claro de contrapesos y transparencia. Solo construye un espacio de polarización donde el ganador se lleva todo. Hasta la victoria siempre, compañeros. El triunfo de Chávez el domingo refuerza, sin duda, las visiones autoritarias y personalistas del socialismo, en detrimento de cualquier visión más democrática. Más que un avance, un espantoso retroceso al viejo caudillismo de izquierda.
Hora GMT: 17/Febrero/2009 - 05:09

17/Febrero/2009 a las 08:09
Muchos de los que apoyan estos sistemas nunca han sido privados de un aspecto fundamental en la vida, LA LIBERTAD. Lamentablemente, los sistemas politicos practicados en Cuba y demas paises ex-socialistas han privado la libertad. Muchos diran que tambien lo han hecho paises capitalistas, y estan en lo cierto, solo que el capitalismo de hecho ya ES MALO para quienes pregonan el socialismo extremo. Lo contradictorio -el riesgo al mismo tiempo-, es que los sistemas "izquierdistas" conducen a un estado con algunos de los mismos y hasta con peores vicios que el capitalismo, donde nadie puede fiscalizarlo, donde la verdad absoluta la tiene el gobierno, donde sus propuestas son leyes, donde siempre se buscan y se encuentra culpables de la situacion que vive el pais (el bloqueo economico, la explotacion de los ricos, las imposiciones de los organismos externos, etc).
Amartya Sen dice que el desarrollo economico sin libertad no es concebible (Ver el libro Development as Freedom). La libertad es parte de la calidad de vida, pues la calidad de vida no puede medirse unicamente por la riqueza que se posee, sino por el grado de libertad que se experimente. Puede dar libertad un gobierno que se afianza en el poder por mucho tiempo? Claro que no. Estamos a tiempo para reflexionar en estos temas, sin importar la ideologia que practiquemos.
17/Febrero/2009 a las 10:19
No hay peor ciego que el que no quiere ver, el triunfo de Chávez el domingo nos explica que el 55% de Venezolanos están de acuerdo con su gobierno; Correa por estos lares ha ganado 5 eleciones seguidas y parece que se viene la sexta vez.
Pero eso es culpa única y exclusivamnente de los gobiernos liberales, del libre mercado, de las libertades que ha tenido el ser humano por estas tierras, y, ya se ve los resultados de tanta libertad: Corrupción, mal sistema de salud, analfabetismo, pobreza extrema, desclasados y desplazados y tantos males que no son desde hace dos años.
Pero llega un gobierno que quiere poner cierto control en el desbarajuste reinante de toda la vida republicana, y, los cantos de sirena se oyen por todos lares y quienes defienden el Statu-quo impuesto por costumbre, y sumisos a los mandatos de quienes ejercen su tarea de titiriteros, son las voces parlantes de defensa de lo indefendible.
La Derecha y todos sus gobiernos hundieron al país, y, ahora que alguien viene a repartir caridades en Salud, Educación, Alimentación y Vivienda, se dice que vamos rumbo al comunismo totalitario.
Que pena que esa gente no sienta ni haya sentido dolor por los desprotegidos de mi Patria. Ahora se acuerdan que hay que cambiar al país, cuando siempre lo tuvieron en el atraso. Que cinismo......
17/Febrero/2009 a las 11:51
Burbano de Lara y Diego Villacrés hacen unos argumentos aparentemente válidos. El socialismo en los países industrializados es producto del "fracaso" del capitalismo. Para Villacrés, el advenimiento del socialismo autoritario es el resultado de "gobiernos liberales, del libre mercado..." Lo que ambos ignoran es que entre nosotros nunca hubo y repito nunca hubo gobiernos liberales ni libre mercado. En los EEUU ha habido, parece que desde el gobierno de Franklin Delano Roosevel, un socialismo "sigilosamente creciente" (en inglés creeping socialism)que cada vez que hace agua se culpa al libre mercado para poder seguir creciendo. Entonces, las crisis por las que estamos pasando se deben al socialismo no al liberalismo. Algún día aprenderemos esta lección y lo haremos con sudor y lágrimas.