Según la ONU, cada día más personas huyen de la guerra civil desatada en marzo de 2011
Los combates entre el Ejército y los rebeldes dejan más de 20 mil muertos y miles de refugiados durante los 17 meses del conflicto
La falta de respeto a los derechos humanos y al derecho humanitario internacional ha derivado en una grave crisis de desplazados internos en Siria a medida que el conflicto se intensifica, advirtió este jueves Chaloka Beyani, relator especial de la ONU sobre derechos de las personas desplazadas.
En un comunicado de prensa, Beyani expresa su honda preocupación por la situación del millón y medio de personas que han tenido que abandonar sus hogares en Siria a causa del conflicto en los últimos 17 meses y que permanecen dentro de las fronteras del país.
"Los intensos combates y el uso de armamento pesado en zonas urbanas de alta densidad poblacional son un motivo de gran preocupación. Cada vez hay más gente que se ve forzada a diario a huir de sus hogares", lamentó el relator especial de la ONU.
Estas personas buscan refugio en familias de acogida, escuelas o campamentos improvisados, señaló Beyani y recordó que las partes en conflicto están obligadas a respetar el derecho a la vida y a la integridad física de miles de civiles.
El relator especial pidió al Gobierno del presidente sirio Bashar al Assad que permita el acceso pleno y sin restricciones a las organizaciones humanitarias para atender a los miles de desplazados.
Recordó que la falta de acceso a la atención médica, al refugio, al agua, a la comida y a otros servicios básicos está empeorando una situación grave de por sí para los desplazados internos.
También habló de la creciente vulnerabilidad de civiles que cada vez tienen que alejarse más de sus lugares de residencia.
El relator exigió a Damasco el establecimiento de lugares seguros a los que los desplazados puedan acudir en busca de ayuda, sin miedo a ser arrestados o a sufrir discriminación.
También exigió a los grupos armados de oposición que respeten esos espacios y permitan a los actores humanitarios acceso libre y sin obstáculos en las zonas en las que operan.
Por último, subrayó la necesidad de que la comunidad donante internacional entregue los fondos disponibles para contribuir a los esfuerzos humanitarios en el interior de Siria y garantizar la asistencia al mayor número posible de desplazados.
Unos 2 200 refugiados sirios cruzaron la frontera con Turquía solo el miércoles pasado para escapar de la violencia en su país, llevando el número de refugiados a unos 50 mil, según informó el Centro Turco de Gestión de Situaciones de Crisis (AFAD).
Entre el 8 y el 9 de agosto, 2 219 ciudadanos sirios entraron a territorio turco y otros 71 regresaron a Siria por voluntad propia, detalló el organismo.
A estos últimos refugiados, que cruzaron la frontera en momentos en los que los combates se infensifican en Alepo, la segunda ciudad del país, se estima que al menos 50 227 sirios más están refugiados en nueve campos establecidos por la Media Luna Roja turca en la frontera con Siria, según la misma fuente.
Claire Bourgeois, representante en Iraq del alto comisionado para los Refugiados de la ONU (Acnur), informó que 22 300 de un total de 87 mil iraquíes registrados como refugiados en Siria regresaron a su país entre el 18 de julio y el 6 de agosto pasados.
La vocera precisó además que la cifra es baja, pues estimaciones no oficiales señalan que cerca de 1,5 millones de iraquíes están en la vecina Siria. Las autoridades aceptaron la entrada de desplazados a Iraq e instalaron tiendas de campaña en las fronteras oeste y norte del país.
La mayoría de iraquíes que viven en Siria huyó de la violencia y del terrorismo tras la ocupación por parte de EEUU, entre 2003 y 2009. (EFE-AFP)






