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La sociedad Interamericana de Prensa (SIP) concluyó el martes pasado su reunión semestral en el Paraguay con fuertes críticas sobre el trato a los periodistas y a la libertad de expresión en varios países de la región.
El Gobierno ecuatoriano también tuvo su cuota dentro de las resoluciones del organismo, el mismo que pidió al Gobierno y a la Comisión Legislativa ecuatoriana que en las futuras leyes sobre la comunicación "se respete el espíritu de los mandatos que la Ley de Libre Acceso a la Información ha venido garantizando.
Otra puntualización importante para el Ecuador tiene relación al uso de la publicidad oficial. La SIP solicitó al Gobierno del Ecuador que deje a un lado la actitud amenazante de usar la publicidad oficial como retribución o sanción, aunque sea temporal, a los medios de comunicación, "en dependencia de su línea editorial a favor o en contra de su política administrativa.
A esto, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, respondió: "¿Qué calidad moral tiene la Sociedad Interamericana de Prensa, la asociación de los dueños de periódicos? ¿Quién les ha dado alguna autoridad?".
La SIP también estableció en su ultima reunión que el Gobierno del Ecuador "continúa amenazando e insultando sistemáticamente a la prensa y a los periodistas", a los que acusa de "casi todos los males del país".
Correa rechazó también este comentario y pidió a los miembros del organismo de prensa que "se ubiquen en sus menesteres y que no caigan en comentarios políticos.
Según el mandatario ecuatoriano, si la SIP quiere dictar políticas públicas y censurar al Gobierno, primero debería ganar unas elecciones.
El mandatario insistió en que "ese gremio de dueños de grandes periódicos de América no tiene legitimidad" para opinar sobre la libertad de expresión en los países.
Rafael Correa destacó que en su Gobierno se ha respetado la libertad de expresión y que no ha clausurado ningún medio de comunicación, como sí lo hicieron administraciones anteriores a la suya.
La SIP, una entidad sin fines de lucro que promueve la defensa de la libertad de expresión, también exigió en el caso de Cuba "la liberación incondicional de periodistas encarcelados y el reconocimiento gubernamental al ejercicio independiente de la profesión".
Reclamó, además, el cese de acciones represivas contra los periodistas independientes y sus familiares y que se permita la salida de la Isla a los periodistas con visas para emigrar del país". Por otra parte, repudió también "el recrudecimiento del control gubernamental sobre el uso de Internet", exigiendo un tratamiento respetuoso para los corresponsales de la prensa extranjera.
En relación al Régimen venezolano de Hugo Chávez, la SIP lo calificó como Gobierno "de carácter totalitario y dictatorial".
Con ese antecedente, pidió "el cumplimiento de las sentencias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a favor de los periodistas y directivos de Radio Caracas Televisión (RCTV) y de Globovisión", referidas a la devolución de sus propiedades incautadas por el Gobierno.
Finalmente, esta institución mostró su preocupación por la elevada cantidad de asesinatos de periodistas que siguen ocurriendo en Colombia, México y Bolivia. (EFE-VET)





