SAN JOSÉ.- Grupos sindicales y sociales de Costa Rica marcharon hoy pacíficamente por el centro de San José para oponerse a la flexibilización laboral y a algunas políticas del Gobierno, en conmemoración del Día Internacional del Trabajo.
Con banderas, pancartas, música y mucha alegría, estos grupos se movilizaron desde la Iglesia de la Merced, donde el arzobispo de San José, monseñor Hugo Barrantes, ofició una misa, hasta la Asamblea Legislativa.
La consigna de los sindicatos es oponerse al Plan Escudo del Gobierno contra la crisis económica, que contiene iniciativas para reducir jornadas laborales con objeto de que, según el presidente Óscar Arias, las empresas no despidan personal.
Sin embargo, los sindicatos consideran que este plan busca trasladar las pérdidas de la crisis económica internacional a la clase trabajadora.
El presidente de la Asociación Nacional de Educadores (ANDE), José Antonio Barquero, declaró que se opone al Plan Escudo "porque es un atropello contra la clase trabajadora y no puede ser que la jornada laboral y los salarios se disminuyan".
"El Gobierno piensa que con eso reactivará la economía, pero es aumentando los salarios, que ellos van a ser un factor importante en la reactivación de la economía", afirmó Barquero.
La presidenta de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE), Beatriz Ferreto, comentó que el plan pretende "que los trabajadores sacrifiquen la mitad de su salario y vivan sin las condiciones mínimas de subsistencia".
El dirigente del Foro Nacional de Izquierda Jorge Coronado manifestó que "la crisis deben pagarla los ricos y no la clase trabajadora", y agregó que "la flexibilización laboral profundizará la exclusión y la pobreza".
"La flexibilización laboral es el pretexto ante la crisis para que el sector empresarial y los grandes capitales obtengan algo que siempre han buscado, que es deteriorar los derechos laborales y pasarle todo el costo de la crisis a los trabajadores", expresó.
En la misa efectuada en la mañana, monseñor Barrantes hizo un llamado a un diálogo nacional para que se analicen las propuestas del Gobierno y de los sindicatos, y se encuentre un "punto de equilibrio".
Barrantes dijo que "existe la necesidad de que las agendas de cada grupo se lleven a un diálogo porque, de lo contrario, cada uno se va a encerrar en su punto de vista y eso no le hace bien al país".
La jornada transcurrió sin problemas, con excepción de un breve bloqueo en una calle por jóvenes vestidos de negro que participaron en la marcha y que insultaron a oficiales de la Policía.
En la manifestación había personas de todas las edades que portaban pancartas en contra del Gobierno, algunas de ellas con críticas al presidente Arias.
Un par de jóvenes usaron como crítica máscaras con la cara del presidente, a quien algunas pancartas tildaron de "vende patrias" por su apoyo al Tratado de Libre Comercio (TLC) con EEUU. (EFE)
Hora GMT: 01/Mayo/2009 - 23:00
