Por Bernardo Tobar Carrión
Todos recordamos cuando, hace pocos años, decenas de miles de aficionados estallaron al unísono con el grito de "¡Sí se puede!" ante el triunfo de la Tri frente a la temida selección brasileña. Pero sabemos también que, antes y durante el partido, la duda asfixiaba a la hinchada al punto que el grito ganador fue la expresión exorcizante de un complejo antes que la reafirmación de una confianza inicial en el éxito. No hablo de los jugadores, quienes muy probablemente estaban plenamente confiados en el resultado a tal extremo de que, efectivamente, lo alcanzaron; hablo de un público que pronunció un "Sí se puede" como eufórica respuesta a sus propias dudas.
Desde aquella ocasión, sucesivos éxitos han elevado notablemente el grado de confianza colectiva en el potencial de nuestros equipos y el reconocimiento internacional no solamente a nombres, sino a una denominación de origen. Si es ecuatoriano, debe ser bueno es posiblemente una idea que va adquiriendo poder en el montañismo, la marcha, el fútbol. En lo académico, noticia casi desapercibida y sin eco mediático, un equipo de profesores y estudiantes de la USFQ alcanzó hace poco en Alemania destacadísimo posicionamiento en un concurso académico internacional de arbitraje, al tiempo que la UDLA inauguraba un Masterado en Propiedad Intelectual, único en el hemisferio, con el aval de la Organización Mundial de Propiedad Intelectual. También está la historia del ecuatoriano que hace varias décadas vendió a GM un invento relacionado con la caja de cambios automática, o el reciente de dos guayaquileños que dejaron Sillicon Valley para fundar la compañía ecuatoriana Palo Santo Solutions, cuyo exitoso producto, Elastix, da vueltas al Mundo. La Marina Norteamericana, entidades financieras en todo el continente y la propia Microsoft han utilizado software desarrollado localmente, y solo falta para hacer del Ecuador una marca de tecnología como Chile lo es del vino un detalle: creérnoslo. Ya hay una empresa ecuatoriana que está transformando el cacao de origen en un producto final de extraordinaria calidad, con un modelo que migra de las materias primas a la exportación de valor agregado. A lo suizo.
Porque el Ecuador deportivo, familiar, empresarial, académico, ese Ecuador que avanza ajeno al Ecuador político y a pesar de este, es una realidad positiva con calidad mundial de exportación. La conocemos poco -salvo el fútbol- porque andamos muy ocupados con elecciones, escándalos y constantemente enganchados al culebrón de la política nacional, cuyos productos apenas podemos exportarlos a Bolivia y cuya constante, al final de cada capítulo electoral, es una frustrante sensación de que no se puede.
"Sí se puede" debe dejar de ser la expresión invertida, refleja, de nuestro escepticismo y convertirse en la auténtica voz de nuestra confianza en el credo de una sociedad potente que no se conforma ante lo poco cuando es capaz de lo mucho y que reclama para sí los espacios que la cosa pública pretende arrebatarle.
btobar@hoy.com.ec
Hora GMT: 17/Junio/2009 - 05:11

17/Junio/2009 a las 17:14
Que buen articulo, en realidad deberiamos dejar a un lado la politica que lo unico que hace es envenenarnos y conocer mas nuestro Ecuador que como dice el articulista no solo se ha destacado en el futbol sino en muchas áreas que son desconocidas para la gran mayoria de Ecuatorianos.