Un análisis del nuevo presidente en Newsweek, que circula hoy para suscriptores y desde mañana, en perchas
La revista Newsweek en su edición semanal publica un análisis sobre el presidente electo de los EEUU, Barack Obama. Relata detalles de su trayectoria y ascenso en la polÃtica estadounidense, pero sobre todo el posible rumbo que tome para gobernar la nación más poderosa del mundo.
La primera vez que Obama vio la Casa Blanca fue en 1984, cuando se desempeñaba como organizador comunitario en el campus Harlem de la ciudad de Nueva York. En ese entonces, el presidente Ronald Reagan propuso reducciones a la asistencia estudiantil, y Obama, junto a otros lÃderes estudiantiles, protestó ante la delegación neoyorquina en el Capitolio.
Unos 24 años después vuelve pero como el 44.° presidente de los EEUU, aparentemente para deshacer el trabajo que se ha hecho durante estos años, desde aquella manifestación. Sin embargo la historia, como el propio Obama, es más complicada. El éxito demócrata no debe ser interpretado como una venganza de la izquierda o como algunos creyentes que piensan que es el renacer de una era progresista (resurgimiento del liberalismo).
Si Obama gobierna de la manera como hizo su campaña (desde el centro), liberales y conservadores quedarán decepcionados, la izquierda quizá se sienta traicionada, y la derecha podrÃa encontrar que el presidente es tan esquivo o frustrante como lo fuera Reagan para la oposición.
No obstante, es innegable la enormidad del momento histórico que significa la elección de un afroamericano, en una nación que aún recuerda cuando los negros carecÃan de derechos humanos fundamentales, como el de votar.
Obama se presentó con el argumento de que su candidatura trascendÃa las razas, y tal vez fue asÃ, dado que muchos pensaron que el color de su piel y sus extraños antecedentes podrÃan costarle la elección. Pero resulta que ganó con una ventaja decisiva. ¿Significa que el paÃs pasó de la diferencia entre blancos y negros? La respuesta es no, pero sin duda hemos aventajado mucho.
Ahora con el fin de gobernar bien, Obama tendrá que recurrir a todos los espÃritus que alguna vez invocará -Franklin Roosvelt, Kennedy, Lincoln- y necesitará la comprensión del público. Ahora tiene la oportunidad de hacer realidad esa polÃtica de cambio. (CRR)
Ver especial: Barack Obama: El nuevo presidente de Estados Unidos







