
Por petición del presidente Rafael Correa, Seguros Sucre se encargaría de asegurar a todas las empresas estatales. Dicha disposición, según Rodrigo Cevallos presidente de la Asociación de Compañías de Seguros del Ecuador, debería quedar solo en un intento.
Todo el gremio está sumamente preocupado, la idea es impensable puesto que la Ley de Seguros y Contratación Pública estipula que una compañía puede asumir en primas hasta seis veces su patrimonio. Suponiendo que Seguros Sucre tiene un patrimonio de $4 millones, solo podría respaldar hasta $24 millones, y varias pólizas del Estado llegan a los $40 y $50 millones, dijo.
Por lo que, además, señaló que si se insiste en esta idea, el Estado deberá poner dinero para ampliar el patrimonio de Seguros Sucre, a fin de que tenga capacidad para asumir a las estatales.
El presidente manifestó, el sábado anterior, que el sector público debe encargarse de sí mismo antes que el extranjero, para que la platita quede en el sector público y, si no es posible, se quede en el país por lo menos.
Pero Andrés Cordovez, de seguros Equinoccial, argumentó que a través de las aseguradoras no existe fuga de capitales, pues aunque cada una cuenta con una empresa de reaseguros internacional, estas solo sirven para respaldar el patrimonio local.
Las compañías de reaseguros son el sostén a escala mundial de la aseguradoras, solo existen tres empresas en el mundo que no necesitan de una de estas, por el inmenso patrimonio que poseen, acotó.
Frente a la intención del Gobierno, Cevallos añadió que existe una contradicción, pues el futuro de Seguros Sucre es incierto, ya que la entidad pertenece al Banco del Pacífico, que pasó a manos del Estado tras la crisis bancaria de 1999, y que se prevé será vendida a inversionistas extranjeros.
Otra de las objeciones de las aseguradoras es que al adjudicar a una sola compañía se crearía un monopolio, además de que la medida perjudicaría a pequeñas compañías de seguros que manejan primas estatales.
Hay cerca de 170 empresas estatales aseguradas por compañías privadas, no existe un porcentaje de cuántas tiene cada aseguradora, pero algunas pequeñas viven gracias a las pólizas del Estado. Asimismo, existen más de 1 000 corredores de seguros que se verían afectados, dijo Cevallos.
En tanto, Luis Rosero, vocal del Directorio del Banco Central del Ecuador, señaló que la decisión del Gobierno es conveniente y que, según su opinión, la propuesta que recibirá de Seguros Sucre será la más barata, de esta manera el Estado podrá ahorrar dinero, sostuvo. (DCL)
Patrimonio de Seguros Sucre supera los $9 millones
Al 30 de noviembre de 2007, Seguros Sucre registró un patrimonio de $9 235 239,04, con un capital pagado de $2,8 millones, según información tomada de su página electrónica.
Con estas cifras, la empresa se cataloga como una de las más solidas e importantes en el mercado de seguros.
La compañía inició sus actividades en 1944, en Guayaquil, con apoyo técnico y financiero de la Royal Insurance Co. Ltd. de Inglaterra. Hasta 1984 fue manejada por Agentes Generales S.A. Comercial Anglo Ecuatoriana y, en 1985, pasó a formar parte del Banco del Pacífico, que adquirió el 51% de sus acciones.
Pero es en 2005 cuando Seguros Sucre pasa a ser propiedad casi absoluta del Pacífico, entidad que adquirió el 99,7% del paquete accionario de la compañía, que se especializa en seguros personales, generales y de fianzas. (DCL)
Hora GMT: 20/Febrero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad QUITO

19/Octubre/2009 a las 16:53
En el Peru existio una epoca donde los seguros de las empresas del estado eran asegurados por una Cia de seguros Popular y Porvenir y estaba prohibido el corredor de seguros o intermediario de dichas empresas; la experiencia fue tremenda, los siniestros de las empresas estatales no eran pagados, las primas de reaseguro igual.
Esta empresa tuvo tantos problemas que no pudo ser privatizada y el estado la absorvio, dejando de funcionar.
El problema no fue la incompetencia de los tecnicos sino el alto nivel de corrupcion que hubo.
Ojala en Peru nunca regrese esta amarga experiencia.