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Seguridad en frontera norte

Publicado el 20/Marzo/2008 | 00:00

Tras las resoluciones de la reunión de consulta de cancilleres de la OEA, el presidente Correa dio por superada la crisis diplomática. En estas circunstancias resta el examinar de algunos de los problemas que, puertas adentro, se evidenciaron con la crisis.

Uno de ellos es el de las fallas de la seguridad interna que, por el lado de las FFAA, exige explicar por qué no estuvieron activados los radares entre el 29 de febrero y 1.º de marzo. Penosamente, el país conoció de la incursión militar por la llamada telefónica del presidente de Colombia al primer mandatario del Ecuador y no por sus mandos militares; y por qué, a pesar del despliegue regular de un apreciable número de efectivos militares y policiales no se localizó un campamento clandestino que, al parecer, venía siendo ocupado desde meses antes. Además, ni inteligencia policial y militar han explicado la facilidad con la que los estudiantes mexicanos que participaban en Quito en el Congreso Bolivariano, algunos conocidos por sus filiación y simpatía con las FARC llegaron hasta le campamento clandestino en una zona de frontera caliente.

Estas interrogantes que se plantean muchos sectores ciudadanos requieren una respuesta convincente que importa tanto más cuanto, a pesar de la superación de la crisis diplomática, persiste el problema de la seguridad fronteriza, para superar el cual hay que hacer un examen casa adentro y pedir con toda firmeza al país vecino que cumpla sus obligaciones de vigilar la seguridad en su propio territorio.

Hora GMT: 20/Marzo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito





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