ALBERTO MOLINA FLORES*
analisis@hoy.com.ec
聽E l t茅rmino "seguridad" ha estado asociado a la defensa nacional y limitado a su dimensi贸n geopol铆tica y militar. Esta idea de seguridad ha ido ampli谩ndose a medida que los nuevos enfoques han demostrado que los problemas y riesgos de la seguridad est谩n cada vez m谩s vinculados a temas no solo castrense, sino a los econ贸micos, pol铆ticos, sociales, ecol贸gicos, etc.
De todos los aspectos asociados a los de seguridad, tal vez el m谩s desconocido es aquel que relaciona al medio ambiente; reci茅n estamos cobrando conciencia del peligro que representa la agresi贸n permanente a la que ha estado sometido el planeta. Si bien es cierto, la relaci贸n hombre-naturaleza ha existido siempre, pero ha sido un v铆nculo desigual, desgraciadamente hemos llegado a un punto que la especie humana ha ido aniquil谩ndose a s铆 misma, por medio de la devastaci贸n del medio ambiente.
Estamos en presencia del ecocidio, fen贸meno que tiene la capacidad de destrucci贸n, de muerte y aniquilamiento de los componentes de la vida. La situaci贸n que estamos ya viviendo es aterradora, pero no lo suficiente, para tomar las medidas m谩s adecuadas y dr谩sticas; el efecto invernadero lo estamos sintiendo; sin embargo seguimos deforestando en forma escandalosa, y los planes de forestaci贸n y reforestaci贸n son relativamente pobres; el uso de plaguicidas y fertilizantes se lo hace sin control y sin medir las consecuencias; no podemos olvidar que en la guerra de Vietnam se utilizaron el llamado "agente naranja", un qu铆mico que destruy贸 miles de miles de hect谩reas de selva, bosques y cultivos, lo mismo el napalm (gasolina gelatinosa); la destrucci贸n del manglar es alarmante; el desperdicio del agua junto a la contaminaci贸n de la misma no tiene l铆mites.
Adem谩s, la contaminaci贸n en la extracci贸n del petr贸leo, el uso cada vez m谩s creciente de los productos derivados de petr贸leo y los accidentes provocados por los derrames han causado da帽os irreparables. Am茅n del uso de la energ铆a nuclear, de alguna forma detenida luego del desastre de Chernobyl, es igualmente aterrador.
En contraposici贸n a estas y otras agresiones ambientales, surge el concepto de seguridad ecol贸gica (debemos darle la importancia que se merece), que busca conservar los ecosistemas naturales y defender el medio ambiente humano, en los cuales se desarrolla la vida. En nuestro pa铆s, pese a que nos ufanamos de tener una Constituci贸n garantista, en la que se proclama los Derechos de la Naturaleza, igual, un Ministerio del Ambiente, en realidad no hay mayor preocupaci贸n, peor decisi贸n pol铆tica para aplicar esos derechos; aqu铆 cabe el dicho popular: "Del dicho al hecho hay mucho trecho".
聽*coronel(r)
聽
Autor: Invitado de HOY - analisis@hoy.com.ec Ciudad Quito







