En promedio, 1189 delitos contra las personas se registran al mes desde enero pasado. El 33% de los robos ocurrió dentro de un vehÃculo
Una de las modalidades de robo dentro de los automotores en Quito es el secuestro express. Paúl L. lo sabe y de sobra. En lo que va del año, él ha sido vÃctima de esta modalidad en dos ocasiones. La última sucedió hace una semana.
Paúl, se dirigÃa a su casa, en el norte de Quito, acompañado de su esposa. "Durante el trayecto -dijo Paúl- el conductor no mencionó una palabra. Todo empezó cuando le iba a paga por la carrera" . Según Paúl, dos delincuentes salieron de la cajuela del vehÃculo. " Sentimos un sacudón y, enseguida, dos sujetos se treparon al taxi, pese a que los seguros estaban puestos" . Los sujetos se ubicaron uno a cada lado de la pareja y sacaron una pistola para amedrentarlos.
" Para evitar una reacción nuestra -dijo Paúl- nos echaron gas pimienta y nos apretaron las manos contra los ojos."
Después de robarles lo que llevaban, uno de ellos les quitó sus tarjetas de débito y, amenazándolos con golpes, obligaron a Paúl a entregar las claves. " Lo único que les decÃa -contó- era que colaborarÃamos, pero que no nos hagan daño" .
Para constatar la información sobre las tarjetas se dirigieron hasta un banco. Mientras, la amenazas continuaban.
" Hubo un momento en el que uno de ellos intentó sobrepasarse con mi esposa. Sin embargo, no llegó a mayores" .
Después de casi una hora de permanecer secuestrados, los tres delincuentes los dejaron en una calle del norte de Quito.
La primera vez que fue vÃctima del secuestro express ocurrió a inicios del año. Después de tomar un taxi, el conductor se desvió del trayecto para que dos personas más se subieran. La experiencia fue similar. Golpes, gas pimienta en los ojos y amenazas para robarle fue la forma de someterlo. Después de despojarlo de sus pertenencias y el dinero que tenÃa en la cuenta, lo dejaron en el centro de Quito a la 04:00. Una persona que circulaba por el sector lo ayudó para que se dirigiera a su casa.
Rafael Garzón tuvo una experiencia similar. Hace dos meses salió del trabajo a las 20:30. Tomó un taxi amarillo, con placas naranja y registro municipal. Garzón le pidió al chofer que lo llevara a la Plaza Foch en donde tenÃa pactada una cita con su amigos. El trayecto del viaje fue normal hasta que la unidad se desvió por la avenida Orellana, en el norte de Quito.
" Le pregunté -dijo Garzón- qué pasaba, y me dijo que se confundió pero que ya retomaba la ruta" . El vehÃculo paró en una esquina oscura. Al intentar bajarse, tres sujetos se subieron al auto: uno adelante y dos a sus lados. Para evitar su reacción, le lanzaron gas pimienta a los ojos y lo golpearon. Con el rostro cubierto de sangre les entregó sus pertenencias.
Completamente perdido, Garzón recuerda que lo dejaron en la vÃa Interoceánica, a la altura del túnel GuayasamÃn, en el nororiente de Quito. AllÃ, la PolicÃa lo rescató para trasladarlo hasta su casa. " Esta experiencia -cuenta Garzón- no se me quita de la cabeza" .
En septiembre de este año, 856 denuncias por delitos contra las personas (robo, asalto, hurto) se registraron en Quito, según el Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana. De esta cifra, el 32,9% de casos sucedió dentro de un vehÃculo.
El norte de la capital es la zona con mayor número de denuncias por robos y asaltos. En promedio, de enero a septiembre de este año, 1 189 denuncias se receptaron mensualmente. (DAR-RE)
El cambio en la forma de robo
Lautaro Ojeda
Catedrático Universitario
"El secuestro express, sicariato, etc. son los delitos que denomino como contemporáneos. Esto porque aparecen hace ocho o 10 años en el paÃs. Hay que tener en cuenta que todo fenómeno relacionado con la violencia y la delincuencia se ha incrementado en la última década. Esto pese a la significativa inversión que ha realizado el Estado en temas de seguridad. Es sorprendente la capacidad que tiene la delincuencia para cambiar su forma de operar. Al inicio, los delitos se registraban en los alrededores de los bancos, pero ahora, por la presencia policial, las vÃctimas son seguidas hasta la casa. Esto significa que la PolicÃa no solo debe preocuparse por descubrir un modus operandi para enfrentar este fenómeno porque la capacidad de operación para estos delitos cambia constantemente para evitar que se detecte su forma de operar" .
Otro caso y los operativos
La amenazas impiden denuncias
Otra experiencia con el secuestro express la tuvo Alejandro B, de 26 años. Para trasladarse desde el Swissôtel hasta su casa, tomó un taxi en compañÃa de su novia. "Todo parecÃa normal -dijo-, incluso me llevó a mi domicilio". Al momento de bajarse del automotor, dos individuos armados se subieron por la puerta trasera. La vÃctima puso la denuncia al dÃa siguiente. "En la FiscalÃa -dijo - me comentaron que los casos de secuestro express son frecuentes. Los delincuentes llaman a los afectados y los amenazan para que no sigan con el caso y sin una denuncia los policÃas no pueden hacer nada".
Las vÃctimas son estudiadas
En junio pasado, una banda dedicada al secuestro express fue detenida en el sector de la Biloxi, en el sur de Quito. El hecho fue registrado por Ecuavisa. Los delincuentes plagiaron a un hombre en un automóvil, pero a pocas cuadras la PolicÃa logró detenerlos. Según la PolicÃa, los delincuentes ubicaban a una persona de un nivel económico aceptable. Una vez reclutada la vÃctima, los delincuentes la trasladaban a lugares alejados de la ciudad y para robarles.
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