Liberado confundió a los policÃas con sus raptores: "Pensé que me matarÃan"
Cuando me secuestraron hace 36 dÃas, recordé el caso de Orlando Ibarra, empresario carchense del transporte, que fue rescatado pocos dÃas antes de mi retención. Él perdió a su padre y sus empresas sufrieron varios atentados cuando se llevaban las negociaciones para liberarlo.
A mà me trasladaron desde el Carchi hasta una zona costera, inaccesible, donde permanecà la mayor parte del tiempo, los 36 dÃas que duró mi secuestro. Pensaba que estaba cerca de Ecuador, por el tipo de comida que recibÃa, atún y sardinas, que tenÃan un sabor idéntico a los de mi paÃs. Permanecà en una casa de madera, donde era encadenado la mayor parte del dÃa y era custodiado siempre por una persona que estaba fuertemente armada, para evitar mi fuga. Cuando llegaba la noche, dormÃa en un cajón, que tenÃa como colchón ramas y pajas.
El dÃa del rescate, el sábado anterior, me inquietaron ciertos movimientos. De pronto me sentà solo y al ver llegar, momentos después, a uniformados no creÃa lo que estaba sucediendo, sabÃa que el lugar era inaccesible. Pensé que me iban a matar. Me encomendé a Dios y pensé en mi familia. Pero en ese momento, los oficiales se identificaron y me informaron que habÃa vuelto a la libertad".
El testimonio es de Gustavo Ernesto Villarreal Argoty, quien permaneció en cautiverio 36 dÃas en la población costera Mundo Nuevo, a nueve horas del municipio fronterizo de Cumbal. La intención de sus captores era venderlo a la guerrilla colombiana, según reveló el comandante del II Distrito de PolicÃa de Ipiales, Jimmy Luna.
Luna informó que durante la operación de rescate hubo intercambio de disparos con los plagiadores; no obstante, lograron recuperar al hacendado ecuatoriano sano y salvo. La PolicÃa de Nariño explicó que durante la acción fueron aprehendidos varios miembros de esa organización delictiva, mientras que los demás integrantes huyeron y ahora son buscados por las policÃas de Ecuador y Colombia. El reencuentro con sus familiares, por seguridad, se dio en Quito, no en Tulcán.
El jefe de la PolicÃa de Nariño, VÃctor DÃaz, manifestó que estaban pidiendo $500 mil por la libertad de Gustavo Villarreal Argoty, hijo del hacendado Juan Villlarreal Terán, quien, junto a su hijo Edwin en el 2001, vivió un drama similar tras ser secuestrados en la hacienda La AlegrÃa.
"Los familiares han dicho que no hablarán sobre el tema y han pedido a las autoridades prudencia debido a que sus propiedades están ubicadas junto a la lÃnea de frontera en una zona señalada como peligrosa, en la vÃa a Tufiño y están en riesgo", dijo la policÃa.
Lo que sà se ha establecido es que la seguridad de los miembros de esta familia será reforzada, con el apoyo de la PolicÃa Nacional y con recursos particulares, tomando en cuenta los antecedentes que ya acumulan varios de ellos.
El padre y el hermano de Gustavo Villarreal fueron secuestrados hace 11 años en la zona rural de Tulcán, por guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional. Su liberación se produjo luego de realizar los pagos exigidos. En los últimos años, 13 hacendados y empresarios del Carchi han sido secuestrados por fuerzas irregulares de Colombia y grupos delictivos. Las vacunas, también se han denunciado.
"No me maltrataron mis captores, pero desconozco dónde estuve. Quiero agradecer al Gaula de Colombia y a la Unase de Ecuador porque juntos lograron mi liberación", dijo para concluir su relato Villarreal. (RC)
PolicÃas se unen para investigación
Según trascendió en territorio colombiano la efectividad y trabajo de la PolicÃa de las Américas o Americol permitió dar con el paradero de Villarreal. Este grupo internacional de élite, conformado por policÃas de Ecuador y Colombia, efectúa diariamente intercambio de información sobre delitos transnacionales, algo que posibilitó localizar al secuestrado. Según una fuente policial colombiana que solicitó reserva, Americol es un ente investigador parecido a la Interpol, con asesoramiento de los Estados Unidos. Desde allà también se emiten las circulares internacionales rojas y verdes sobre personas prófugas o que son buscadas por delitos internacionales que indaga la Interpol. (RC)
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