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Se necesita un símbolo de paz

Publicado el 18/Noviembre/2012 | 00:34

Se necesita un símbolo de paz

La entrevista

Alcides Montilla


Redacción Guayaquil

Nelsa Curbelo, ejecutiva de Ser Paz, cree que la violencia entre barras de los equipos de fútbol se podría eliminar con diálogos para tener a los hinchas de Emelec y Barcelona en un mismo estadio

La muerte del hincha de Barcelona, Michael Murillo, el 4 de noviembre pasado, es un hecho aún sin aclarar. Por esta muerte volvió la discusión sobre la violencia dentro y fuera de los escenarios deportivos, cuyos principales actores son las barras bravas juveniles de los equipos más populares de Guayaquil: Barcelona y Emelec.

El tema obligó a los gobiernos nacional y municipal a analizar la toma de medidas, cada uno por separado, para afrontar este problema, que no solo se da en el fútbol. La violencia también ha llegado a los colegios, donde el agregado es el consumo de drogas y la consecuencia ha sido la muerte de estudiantes.

La experta en manejo de temas relacionados con la violencia juvenil entre barras o pandillas, Nelsa Curbelo, desarrolla varias ideas y propuestas para enfrentar este fenómeno.

Ella promueve la ayuda a los jóvenes inmersos en estos grupos. Es autora de artículos sobre temas de mediación y conflictos, derechos humanos y la no violencia. (AM)

¿De qué manera le impactó la violencia en los planteles, escenarios deportivos y barras de Barcelona y Emelec, tema que fue tratado en un foro organizado por la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) con la presencia de expertos ingleses y en donde usted estuvo presente?

Me impactó que la mayor parte de los asistentes sean policías. Lo que le indica que solo se piensa en la represión para enfrentar estos conflictos, porque la Policía está llamada para eso. Pero en esta reunión no estuvieron los rectores de colegios, los educadores, ni los actores y directores de las barras de los equipos del Astillero.

¿Y eso qué nos indica?

Que no estamos pensando en detener la violencia en los estadios y en sus exteriores desde la educación y la prevención. Queremos hacerlo desde la represión. Eso nos muestra de nuevo lo mismo de siempre.

¿A qué cree que se deba esta forma de actuar de las autoridades?

Porque es más fácil tomar medidas represivas. Tiene resultados inmediatos. La educación y prevención requiere un proceso más largo.Es mucho más fácil pensar en atacar la violencia con medidas represivas, que parar la violencia previniendo. Hay que prevenir primero, hay que intervenir después.

Pero el problema actual de la violencia en los estadios ¿no exige una solución inmediata?

Creo que hace falta una acción inmediata, pero también se necesitan acciones a mediano y largo plazo para que nunca más se produzcan estos hechos. Son dos cosas que van de la mano.

¿Qué tan importante es fomentar la buena relación entre seres humanos como una herramienta para enfrentar la ola de violencia juvenil entre hinchas del fútbol y estudiantes secundarios?

Hace poco leí una noticia que me preocupó: decía que los seres humanos evolucionamos en muchos aspectos, menos en lo emocional y en lo relacional porque están en crisis. Y que ahí habíamos retrocedido. Este es un aprendizaje que no se transmite por evolución. Creo que ahí está el problema. Es decir, hemos aprendido técnicas, matemáticas y otras cosas, menos relacionarnos.

¿Cómo buscar entonces esa relación entre seres humanos?

Le decía al vicepresidente Lenin Moreno que el programa de discapacidades me parece una cosa extraordinaria, pero que habría que agregar la incapacidad que tenemos, a veces, de relacionarnos con los demás, y ese relacionarnos lo hacemos a punta de violencia, sea verbal, de gestos o empleando armas. Este es un aprendizaje que los seres humanos tenemos que hacer. Y si eso no se hace desde la familia, la escuela, la sociedad y la política, pues todo falla.

¿Todo lo que se hace desde el Estado para enfrentar la violencia juvenil no tiene sentido si no se inicia desde la familia?

La familia es un pilar. No es el único. También están los medios de comunicación, los centros educativos.

En sus experiencias manejando a jóvenes inmersos en las pandillas, ¿qué resultados positivos logró que puedan emularse en el caso de la violencia entre barras en los estadios?

Fue la entrega de armas entre pandillas juveniles que planificó la organización Ser Paz que dirijo. Ésta fue simbólica, porque en verdad habían muchas más armas en la calle que las que entregaron. Pero operó ese símbolo, impactó. En este tema de las barras hay que encontrar cuál es el símbolo para bajar la violencia en los estadios, en los colegios, en la droga.

¿Usted ya tiene ese símbolo que pregona?

Si me pidieran trabajar en esto, lo haría sobre la necesidad de que las barras de ambos equipos estén juntos o mezclados durante un clásico del Astillero en el mismo estadio. Ese es un símbolo.

¿Pero eso no se logra sin encuentros previos?

Exactamente. Sin diálogos previos y sin información previa. Si usted pueda tener a azules y amarillos, mezclados, eso sería un símbolo impactante. Lo que no quiere decir que de hecho va a ser siempre así. Se debe tener una información para esto.

¿En cuanto al consumo de drogas dentro o fuera de los colegios, también se busca el símbolo juvenil que impacte?

Exactamente. Además hay que encontrar gestos más que símbolos. Gestos que los demás, sin que nos den un discurso, los podamos interpretar. Esos gestos deben venir de los actores involucrados.

¿Y por qué impactó el gesto de la entrega de armas?

Porque eran los actores involucrados los que usaban las armas. Fueron ellos mismos los que lo hicieron. Es distinto que lo haga yo que no tengo esas armas. Eso no sirve. Por eso es que me impacta que en la reunión de la FEF con los ingleses no estén presentes los actores que son los directores de las barras, que son los que producen violencia. Y esto porque tienen que escuchar, opinar y decir lo que sienten.

¿De su experiencia como ejecutiva de Ser Paz ha obtenido resultados en esta lucha por detener la violencia juvenil?

Sí. En el caso del fútbol callejero. Aquí juegan chicos y chicas de grupos enemigos. Ellos pensaban que se iban a matar. Y el resultado fue distinto. Estuvimos en Uruguay con los chicos. El caso consistía en sentarse a determinar las reglas de cómo iban a jugar. Al final, aprendieron jugando con compromiso, solidaridad, respeto al contrario. Eso es un aprendizaje fundamental.

¿Se pueden aplicar estos procedimientos para evitar la violencia de las barras en los estadios?

Claro. Eso lo hacemos con jóvenes de entre 15 y 18 años. En 2011 fueron como 6 mil jóvenes que intervinieron en este proceso. Los que tuvieron en Uruguay llegaron al Ecuador muy motivados, de tal forma que todos querían ser mediadores, es decir querían ser los que lideraban el diálogo de los entendimientos, eso me parece genial. Nuestro programa se llama Tarjeta roja a la violencia, que parece que fuera del gobierno, pero es de nosotros.

¿Qué tal si haríamos un amistoso entre las barras bravas de Emelec y Barcelona?

Sería fabuloso poner a jugar las barras de ambos equipos. Ahí tendríamos un experimento por hacer. Lo haríamos hasta para ver cómo se comportan. Si se hablan o no. Y luego hablaremos de la mediación.

¿Se aplica este procedimiento en otras ciudades?

En Esmeraldas el padre José Antonio Maeso lo aplica en la zona de frontera. Durante los días que se desarrollan los partidos, no se producen delitos en esa zona.

Respecto a la violencia estudiantil en Guayaquil, ¿cree que las telenovelas sobre narcotraficantes alientan conductas juveniles?

Eso es verdad. Los medios de comunicación informan, entretienen, pero también, a pesar de que no lo quieren decir, educan o deseducan.

¿Es verdad que las telenovelas sobre drogas y violencia tienen mucha influencia en los jóvenes?

En un documental que observé junto a los chicos de Ser Paz, dijeron que una de las influencias que más tienen son de las telenovelas colombianas. Y la citan con nombres y apellidos.

¿Y cuáles eran las conclusiones?

Cuando una telenovela gira sobre el tema de las pandillas nuestros pandilleros lo que más les importaba era ver qué cosas habían hecho los otros para hacerlas ellos. Todo el mundo miraba eso, era como ver un partido de fútbol.

¿Cree que hay que prohibir que pasen esas telenovelas de narcos en los canales ecuatorianos?

No, no creo que las prohibiciones funcionen. Cuando se prohíbe algo a los jóvenes y adolescentes más lo hacen.

¿Entonces qué hacer en este campo?

Una autocensura, por parte de los mismos medios de comunicación.

El personaje

Nelsa Curbelo, 70 años, uruguaya. Vivió en Francia y Chile antes de Ecuador. Fue monja y maestra. Trabajó con indígenas, comunidades y jovenes. Fundadora y coordinadora de Serpaj. Doctora Honoris Causa y candidata al premio Nobel en 2005.

 


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jcastillo - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

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