Roberto Aspiazu expone las razones del rechazo al cobro en teléfonos de la remuneración compensatoria por  copias.

¿Han realizado ustedes un análisis del impacto que va a tener la vigencia del cobro de la remuneración compensatoria por copia privada en equipos tecnológicos que ha dispuesto el Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual (IEPI)?

Me baso en publicaciones que ya se han hecho, y dan cuenta de que las 23 subpartidas que están incluidas en la resolución del IEPI representan $730 millones en importaciones. Aquello no llama la atención, porque están incluidos los elementos de comunicación para redes móviles. Aparte están los rubros como computadoras, laptops, tabletas y celulares  entre los rubros más fuertes de importaciones, por la demanda obvia de estos productos. Hasta los proyectores para Power Point los están cargando con el 10%. Todo conduce a que este pago generaría, en un año, una generosa renta de unos $70 millones. Y ¿Cuánto mueve la industria discográfica en un año? Estoy seguro de que bastante menos que eso.

El IEPI sostiene que el importador debería asumir este pago para no afectar a los consumidores finales.

¿No conoce como funciona el comercio? Si usted importa un aparato y tiene que pagar el 4% o 10% más por traerlo, que es lo que cuesta esta compensación, que no es otra cosa que un impuesto o un gravamen, como prefieran llamarlo, es obvio que el comerciante no va a absorver este costo, sino que va a trasladar este valor al producto final. No hay que darle mucha vuelta al tema.

Ese es el argumento oficial...

Es un argumento pueril, es infantil, para tontos. Yo no me voy a tragar esa rueda de molina. Eso dice para salir del paso, para, de alguna manera, encontrar una excusa, un pretexto, una salida. Ese argumento se cae por su propio peso. Resulta que ahora hay que pagar 4% o 10% más para importar un producto y  que el comerciante lo debe absorber ¡Que patriotas que son! hasta le tocaría dar una condecoración, porque eso dice el IEPI. Están engañando a la gente.

Actualmente, ¿cuál es la carga tributaria que tiene el sector al que usted representa en comunicaciones?

A ver, en teléfonos, que esas cifras manejo, tiene el 15% de arancel, el 5% de salida de divisas, suma 20%, y ahora le clavarían un 4% más. El total sería 24% de impuestos. Sería, por lejos, el impuesto más alto a este tipo de dispositivos, que es un medio de acceso a la conectividad, a la banda ancha, a los datos móviles, que es un servicio al público importante. Colombia y Perú están en cero, México y Centroamérica están en cero. Los países con los que tenemos frontera también tienen cero, no pagan nada. Y es una de las razones por las que el mercado ecuatoriano se ha venido abasteciendo de teléfonos de contrabando que cruzan por la frontera, y es un comercio al detal, que es prácticamente imposible impedir.

¿La nueva medida de cobro dispuesta por el IEPI será un incentivo para que se incremente este contrabando?

Absolutamente. Imagínese la tasa de recambio de teléfonos celulares en cualquier mercado mundial, ni siquiera regional, es de entre 18% y 20%. Es decir, por cada cinco teléfonos que paga el mercado, hay un recambio de uno. Tiene lógica. Eso significa que este mercado, el ecuatoriano, teniendo una base de 17,4 millones aparatos, debería tener un mercado de recambio de 3,4 millones, 3,5 millones, pero resulta con las restricciones que tenemos, estamos en 2 millones. Esos son los números sencillos, para que se entienda.

¿Significa que el negocio de los teléfonos celulares ya no es la gallina de los huevos de oro para el Estado, que ya está apretado al máximo en impuestos?

Estoy dando los números para responder eso. Vamos a llegar a impuestos del 24%. Brasil, que es un país productor, aplica  16%, pero para proteger a su industria. Nosotros, que no tenemos industria, lo subimos a 24% y después damos el discurso de que queremos una política pública que facilite el acceso al Internet móvil. Según las cifras de la Superintendencia de Telecomunicaciones,  hay 3,8 millones que utilizan Internet móvil.

¿No es un justificativo que este impuesto vaya a los artistas?

Se está generando, a través de esta política pública, un privilegio para un grupo, de los autores y compositores, al cual a costillas del consumidor, se van a transferir importantes recursos, que valen bastante más que su propia obra.  (MP)

Esta compensación no es otra cosa que un impuesto más, que será pagado por los consumidores

Una carta del IEPI

La remuneración compensatoria no es impuesto

La directora de Comunicación del Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual, Cinthia Baratau, escribió a esta redacción con el siguiente pedido de rectificación:

Ante la publicación hecha por su diario el 7 de diciembre de 2013, página 7, sobre la remuneración compensatoria por copia privada, se procede a hacer algunas aclaraciones al respecto.

Sobre el titular: Tablets, celulares... a pagar aranceles al IEPI.

1. No es un impuesto, arancel o tasa, es un derecho que está reconocido en la Ley de Propiedad Intelectual, vigente desde 1998.

2. Enrucopi (Entidad Recaudadora Única por Copia Privada de Fonogramas y Videogramas del Ecuador), constituida el 28 de enero de 2003, es la entidad que recaudará los fondos, no el IEPI.

3. El IEPI no establece impuestos, aranceles o cobros.

Sobre el antetítulo, sumilla y el contenido de la noticia: ... Solicitamos se rectifique la información publicada en su medio de comunicación, considerando que:

“Existiría la sospecha de descarga de música”. En efecto, los equipos o soportes que deben pagar el 4% o 10% pueden descargar, copiar o reproducir material audiovisual y fonográfico.

“La resolución, que espera su reglamento, es supuestamente para compensar a los artistas locales.”

“El IEPI ha emprendido una iniciativa para cobrar supuestamente como medida compensatoria una tasa a los importadores de (...)” (Primer párrafo)

La Ley de Propiedad Intelectual, vigente desde 1998, señala en su Artículo 105: (...) La remuneración corresponderá por partes iguales a los autores, a los artistas, intérpretes o ejecutantes y, a los productores de fonogramas en el caso de fonogramas y videogramas y, corresponderá así mismo, por partes iguales a los autores y editores en el caso de obras literarias.

La compensación consta desde  1998 en la Ley de Propiedad Intelectual, y el Consejo Directivo lo  que hizo fue determinar porcertaje de cobro de acuerdo al mercado nacional.

... El manejo de la información sobre la Remuneración Compensatoria por Copia privada ha distorsionado la realidad y aúpa imaginarios equívocos. Esto implica que se genere un doble discurso.

#NoAlCanon alimenta en debate en la red

En las redes sociales, la remuneración compensatoria por copia privada, orientada a proteger la industria musical nacional, suma contradictores.

Desde hace algo más de una semana, los usuarios han empleado esa red social para exponer sus argumentos. El hashtag #NoAlCanon es uno de los más activos en el debate en referencia, con más de 670 referencias durante los últimos siete días.

Los principales argumentos hacen referencia a que  esa remuneración beneficiará a los artistas por el hecho de ser ecuatorianos, o por afiliarse a determinada organización, y no por tener talento.

En esa red social, usuarios como Roman Maspóns (@badpons) hacen llamados a que los artistas se opongan a esa norma y que exploren posibilidades de obtener ingresos por cada reproducción a través de herramientas como Spotify y similares.

Los reclamos son múltiple,  y la mayoría tiene que ver con el incremento de precios que suponen representará para quienes compren smartphones o tablets. Para Carlos Correa (@calu), lo más preocupante no está en el pago, sino en su justificación.

Para este integrante del colectivo Usuarios Digitales, lo que más preocupa es que la remuneración es una suerte de castigo que se hace sobre la base que todo ciudadano es un potencial delincuente y que, al tener un dispositivo, puede piratear una producción musical nacional. Por eso, todos deben pagar un canon que proteja a los artistas.

Correa cree que este modelo puede ser positivo en algún entorno, pero no se ajusta a la realidad de un mundo digital: “El entorno digital plantea un paradigma distinto”.

Argumentos como esos ganan espacios en las redes sociales y no se limitan a comentarios de 140 caracteres. También se incluyen en entradas explicativas en blogs, memes, videos, reproducciones de noticias, entrevistas y comunicados oficiales.

Gran parte de esos usuarios cree que el camino es oponerse a la aplicación de esa norma y buscar mecanismos para que se la declare inconstitucional, pues regula transacciones entre ciudadanos particulares.

El personaje

Roberto Aspiazu es guayaquileño y es el director ejecutivo del Comité Empresarial Ecuatoriano. Es ingeniero y ha trabajado en medios de comunicación.