Aproximadamente 1 500 pobladores de San Lorenzo, al norte de la provincia de Esmeraldas, en la frontera con Colombia, marcharon hoy por las calles en rechazo a la violencia y para exigir del Gobierno seguridad y paz.
Esta es la segunda movilización que se realiza en dos años por el mismo reclamo y ante la inacción de las autoridades, frente a la arremetida de grupos armados colombianos, tanto insurgentes como delincuencia organizada.
"Las calles son del pueblo y esta lucha contra la delincuencia se la ganamos", gritaban a coro los alumnos de la escuela fiscal Mariscal Sucre.
Profesores, comerciantes y empleados públicos no acudieron a sus actividades y concurrieron a la marcha con pancartas y banderas blancas en contra de la violencia en San Lorenzo del Pailón, en donde, según dijeron: "es tierra de nadie, en donde reina la violencia".
"La protesta obedece especialmente a las amenazas de extorsionadores, delincuencia común y organizada y asesinatos que atemorizan a los comerciantes y población", manifestó Efraín Camey, párroco de San Lorenzo.
Alrededor de 150 comerciantes han sido extorsionados bajo amenazas de muerte si no pagan dinero o las llamadas "vacunas", según señaló Mauricio Garrido, comerciante de la zona.
Esto obligo a cerrar las puertas en la mayoría de la zona comercial del puerto de San Lorenzo y a unirse a la multitudinaria movilización, la cual culminó con una misa, en donde el alcalde Gustavo Samaniego y el párroco Efraín Camey exhortaron a la población a no dejarse intimidar por la delincuencia. (LFA)
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Hora GMT: 03/Junio/2009 - 01:22
