Después de una tensa jornada en la XX Cumbre del Grupo de Río, el estrecharse de manos de los mandatarios del Ecuador y Colombia, y los abrazos entre este último y los presidentes de Venezuela y Nicaragua fueron un emotivo preámbulo para anunciar la declaración que pone fin a la crisis suscitada tras la violación de la soberanía territorial del Ecuador por parte de Colombia, al atacar a un campamento ilegal de las FARC en territorio nacional. La salida mostró la utilidad de ese foro de consulta y concertación política; mostró también, en este caso, la eficacia de la diplomacia personal entre los presidentes.
La resolución satisface el pedido del Ecuador de rechazo a la violación de la soberanía del país por parte de Colombia, deja constancia de las plenas disculpas ofrecidas por el presidente Uribe al Ecuador y su compromiso, a nombre de Colombia, de que no se repetirán hechos como los que provocaron la crisis. También los mandatarios reiteraron, entre otros, el compromiso de combatir las amenazas a la seguridad de sus Estados, derivadas por la acción de los grupos irregulares o de organizaciones criminales, en especial las del narcotráfico.
En buena hora que se haya llegada a una salida diplomática que, sin duda, tendrá confirmación en la reunión de cancilleres de la OEA.
En buena hora que se alivien las tensiones y se detenga el agravamiento de la crisis. Queda un complejo problema en la frontera nacional, que exige tratamiento serio por los dos países y la ayuda de los demás.
Hora GMT: 08/Marzo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad QUITO
