Segundo E. Moreno Y谩nez
smoreno@hoy.com.ec
Como el "adi贸s a un intelectual de la izquierda" Eric J. Hobsbawm, el periodista Santos Juli谩 recuerda (El Pa铆s, Madrid, 02.10.2012) que, en su Historia del siglo XX (1994), el intelectual marxista brit谩nico abord贸 el "corto siglo XX" como un per铆odo que comenz贸 con la Gran Guerra (1914) y que termin贸 con el hundimiento del comunismo en la Uni贸n Sovi茅tica (1991). Su mirada no se orient贸 hacia el futuro sino que sigui贸 fascinada por el pasado "que pudo haber sido y no fue, por todo lo que en sus a帽os de juventud so帽贸 como el futuro de la humanidad. "Romance del comunismo", como titul贸 Tony Judt una rese帽a de su La era de los extremos, Hobsbawm nunca quiso reflexionar sobre el hecho, evidente por lo dem谩s, de que el comunismo, desde el poder, hab铆a liquidado aquel lenguaje emp铆rico, aquella mirada desde abajo, aquella herencia radical y aquel impulso marxista a los que debi贸, por partes iguales su grandeza como historiador". Con justificada raz贸n Santos Juli谩 define al magn铆fico escritor y heredero del empirical idiom como "gran historiador, p茅simo profeta".
Quiz谩s los interesados en la sociolog铆a hist贸rica aprecien su obra sobre el "largo siglo XIX" dividido en tres grandes per铆odos: La era de la revoluci贸n (francesa e industrial), La era del capitalismo (ascenso econ贸mico 1848-1875) y La era del imperio (especialmente del Reino Unido entre 1875 y 1914). No se puede negar que esta trilog铆a es su obra cumbre. No obstante, es innegable que en el medio intelectual latinoamericano su "Introducci贸n" a Karl Marx: Formas que preceden a la producci贸n capitalista (C贸rdoba, 1974) obtuvo gran relevancia. Adem谩s de demostrar que la base hist贸rica del Manifiesto comunista es escasa y que en 茅l solo se reconocen tres formas de sociedades de clase: antigua esclavista, feudal y sociedad burguesa, que tienen su contexto hist贸rico 煤nicamente en la Europa occidental. En Formen, seg煤n Hobsbawm, los an谩lisis hist贸ricos son m谩s amplios y no se limitan a Europa. Hay tres o cuatro caminos alternativos a partir del "sistema comunal primitivo", con varias formas de la divisi贸n social del trabajo: los modos de producci贸n "asi谩tico" u "oriental", el "antiguo", el "germ谩nico" y el "eslavo". Estos modos de producci贸n, sumados a los anteriores, no constituyen un desarrollo hist贸rico lineal, tampoco un simple registro del progreso social. Gracias a la publicaci贸n de Formen ha sido posible entender, desde el punto de vista del materialismo hist贸rico, las sociedades abor铆genes americanas, basadas en la propiedad tribal o comunal y dirigidas por se帽ores (d茅spotas), como pertenecientes al "modo de producci贸n asi谩tico", definido con mayor claridad como modo de producci贸n "aldeano-desp贸tico", caracter铆stico para entender, por ejemplo, la sociedad incaica, que no fue "primitiva" o "esclavista" y menos todav铆a un ut贸pico "imperio socialista".
聽
Autor: Segundo Moreno - smoreno@hoy.com.ec Ciudad Quito








10/Octubre/2012 a las 11:30
Apreciado Padre.- Ud, conoce perfectamente, que el comunismo nunca existio. Sabe tambien que cada formacion social guarda en forma latente a la anterior y en el caso de la Union Sovietica, persistia el capitalismo de Estado, hasta el momento en que a la cupula gobernante, le fue necesario hacerse de las propiedades del Estado. Ahi tambien participo el sistema hegemonico mundial capitalista.
Ud, conoce que hacer las cosas al menos si son por primera vez, siempre va a traer errores, mucho peor si se elimina la propiedad privada.
Pese a quien pese, la dialectica rige la accion de las formaciones sociales y por lo menos en Ecuador, todos los partidos politicos e individuos declara que persiguen el bien comun, la libertad, la solidaridad, etc.
He tenido la oportunidad de ver algo del imperio Inca, y efectivamente, ellos tenian en la zona del Cusco, grandes silos en los que se almacenaban los productos para los dirigentes y poblacion. Si eso es ser socialistas o comunitarios, pues lo eran.