<<
La fiesta se empaña
Los caballos brincaban desesperados por la explosión de material pirotécnico.
Banchón observó entonces algo raro en la estructura, apuntalada con varias cañas guadua. De pronto se desplomó precipitadamente cuando los equinos intentaron soltarse.
El graderío se vino abajo como un tsunami que arrasó al público presente, entre quienes había decenas de menores.
Burgos no soportó el peso de las tablas y murió al instante. Cabrera intentó saltar a un lado, pero los maderos lo aplastaron. Sus amigos trataron de sacarlo cuando daba el último suspiro.
La pequeña Miriam quiso esquivar las cañas ante la impotencia de su padre que vio cómo uno de los leños golpeó en su cabeza.
Los gritos de angustia se multiplicaron entre los asistentes que observaban cómo los organizadores se lamentaban y hablaban por celular. Unos campesinos del sector brindaron los primeros auxilios a los heridos.
Alfonso Barzola fue más precavido. Al sentir que las gradas tambaleaban decidió pedirle a su esposa que se bajaran de la débil estructura.
Avilés y sus colegas tuvieron que escapar para salvaguardar su integridad.
El eco de la tragedia llegó hasta los habitantes del área comercial del cantón que comunicaron del hecho a las autoridades.
Ambulancias de los cantones Palestina, Balzar y El Empalme acudieron al sitio de la tragedia. Mientras los voluntarios del Cuerpo de Bomberos y la Defensa Civil trataban de calmar a los familiares de las víctimas, quienes estaban sumergidos en la angustia.
Juana Monserrate, moradora del recinto San Andrés, señaló entre lágrimas: "Si el Gobierno hubiese construido un hospital, cuántas vidas se salvarían a diario".
Cabrera falleció en el trayecto al hospital de Balzar y la menor quedó tendida en el suelo. Sus padres recibieron la ayuda de un hombre de mediana estatura que, desinteresadamente, se ofreció a trasladar a Miriam hasta el Hospital del Niño en Guayaquil.
Rosado, quien solo tenía $10 en su bolsillo, no pudo contener las lágrimas. "Señor, que Dios se lo pague", manifestó.
Directivos de Asogac están prófugos
A las pocas horas de la tragedia, las autoridades iniciaron las averiguaciones necesarias para dar con los responsables.
Sin embargo, la acción no dio resultados porque los directivos de la Asociación no dejaron huellas. Según testigos, cada quien se embarcó en su auto y hasta hoy se desconoce su paradero.
El alcalde de Colimes, Wilson Valencia, se reunió de inmediato con el Comité de Obras Emergentes (COE) y funcionarios del Cuerpo de Bomberos y la Defensa Civil para asistir a las víctimas y sus familias.
Acciones y sanciones
El ministro fiscal del Guayas, Antonio Gagliardo, señaló que los implicados en el rodeo montubio que se celebró en el cantón Colimes deben responder por la imprudencia que cometieron inintencionalmente.
Según Gagliardo, los organizadores tuvieron que facilitar garantías a los asistentes, pues estos actos deben tener la aprobación de las autoridades y el aval del Colegio de Ingenieros del Guayas, que tiene que certificar técnicamente la edificación del escenario.
De acuerdo con el artículo 460 del Código Penal, la sanción para estos casos es de tres meses a dos años de prisión. El caso ahora está en manos del fiscal de El Empalme, Richard Gaibor, quien tiene un plazo máximo de 90 días para cerrar el período de indagación.
Entre tanto, Miriam Rosado (9) se mantiene asilada en el área de terapia intensiva del Hospital del Niño, al sur de Guayaquil, tras sufrir un trauma craneoencefálico por la caída de tablones de madera. Su padre está a la expectativa de su recuperación, pese a que su pronóstico es reservado.
Nuevos espectáculos
Para evitar tragedias como la ocurrida en Colimes, el Municipio de Salitre tomó sus precauciones. Hoy, al celebrarse el Día de la Raza, este cantón hará una nueva edición del rodeo montubio.
Julio Alfaro, alcalde de Salitre, manifestó que el Departamento de Obras Públicas inspeccionó la estructura de metal y caña guadua, que albergará a más de 3 000 espectadores. Miembros de la Policía custodiarán el espectáculo.
No así en el cantón Balzar, en donde habrá dos actos similares sin la aprobación de la autoridades pertinentes. (CHM)





