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Responder las preguntas

Publicado el 26/Marzo/2008 | 00:00




















La frase pronunciada por el presidente ecuatoriano Rafael Correa de que “Quien nada debe nada teme” grafica de manera precisa lo que debe ser la conducta del Ecuador de cara al nuevo episodio de tensión diplomática con Colombia, a sabiendas de que es nuestro país el que debería formular las preguntas antes que dar respuestas.

Correa mencionó aquella frase cuando Colombia dijo tener pruebas de supuestas vinculaciones del Gobierno ecuatoriano con las FARC y que parecía una excusa para intentar justificar el ataque armado a territorio soberano de otro país.

Pasados los días y con sendas resoluciones de la OEA y el Grupo de Río, que ratifican que el Ecuador fue el país agredido y que no hay motivo, bajo pretexto alguno, de invadir otro país, las preguntas acerca de las probables vinculaciones con las FARC han vuelto a ser lanzadas. En esta ocasión vienen junto con la lamentable noticia de la muerte de compatriota en el ataque de las FFAA colombianas en territorio nacional.

En estas circunstancias hace falta toda la serenidad del caso para buscar que se haga justicia, amparados en el derecho internacional, en sus normas y principios, y con la participación de los organismos internacionales.

En realidad, esclarecer todo lo concerniente a la acción del Gobiernos, sus instituciones e, incluso, de los ciudadanos que aunque tengan vida autónoma son parte del mismo Estado es vital para defender con honor y argumentos la posición ecuatoriana. En este sentido, no se puede dejar de averiguar hasta hallar respuestas contundentes sobre qué hacía el ecuatoriano Franklin Aisalla Molina en un campamento de las FARC, para saber si fue chantajeado o secuestrado o se trata de un colaborador del grupo insurgente, como dice Colombia.

Solo la verdad garantizará que el nombre del Ecuador no sea mezclado con los de los alcahuetes de los grupos violentos por no haber sido capaces de dejar clara la posición del país entorno a diversos temas.

Ayer, en radio Democracia de Quito, el ex canciller José Ayala Lasso mencionaba que “hay que pasar de la diplomacia presidencial a la diplomacia institucional”. Y tiene razón. Por más que el presidente Correa quiera defender al país con firmeza no se puede olvidar que los funcionarios y las autoridades son pasajeros, mientras las instituciones y la nación son permanente. Por eso, hay que delinear de manera clara la posición del Ecuador de cara al Estado colombiano y también a las FARC de Colombia, de forma que quienquiera que nos represente en cualquier momento sepa cómo hacer prevalecer la posición de un país soberano al que le asiste la verdad, y que no rehuye responder cualquier tipo de pregunta.

Hora GMT: 26/Marzo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad QUITO

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