Por Ana María Correa
Defiendo y defenderé a rajatabla el derecho de los ciudadanos de este país a vivir en un ambiente democrático y tolerante en el que cada persona tenga el derecho de ser diferente y alternativo, de matizar la realidad, de verla en su complejidad con sus diferentes prismas y tonalidades. Defiendo y defenderé el deber inacabado de construcción de una sociedad como una suma de verdades múltiples y parciales, y me opondré con determinación a la construcción de una sola verdad única y monolítica, impuesta por consejos de iluminados, dueños de revelaciones mesiánicas y nuevos ritos religiosos. Así mismo me resistiré con firmeza que me digan lo que es moral y ético, lo que puedo pensar y decir, lo que puedo mirar o no mirar. En fin, soy una ciudadana del siglo XXI y por tanto suspicaz de cualquier intento de cualquier poder de someter mi vida a un canon preestablecido.
La semana pasada, como sucede casi siempre, recibí correos de apoyo y crítica a mis opiniones. Sin embargo, hubo uno en particular, que me hizo estremecer. Vino cargado de insultos de artillería pesada, palabras soeces, y calificativos denigrantes. El correo aparte de los ofensas no tenía nada más, estaba hueco de contenido, de argumentos, ni siquiera contenía críticas mordaces, solo palabras de baja monta para descalificarme. Entonces pensé que quizás la gente del Gobierno debería saber que estas cosas están sucediendo, que probablemente ellos mismos, los espíritus democráticos al menos, se apenarían de que eventos de este estilo sucedan en este polarizado país. No pensé ni siquiera en mí y en el temor natural que uno siente al ser invadido por palabras como aquellas, sino a lo sintomático que resulta que en una sociedad los individuos empiecen a odiarse entre sí, tan solo porque se tienen visiones distintas, quizás todas parciales y ninguna absoluta sobre la realidad compartida. También pensé que si tan solo el presidente supiera que a raíz de sus palabras, y de su permanente y sistemática campaña de descrédito a las opiniones ajenas, una persona común y silvestre podía sin argumento alguno insultar a otra de la forma más infame, quizás entraría en razón y elevaría el nivel de debate para que la discusión se dé con ideas y no con aberrantes amenazas.
Luego vino la cadena sabatina, y las esperanzas se vinieron abajo. Allí, el presidente se encargó de poner mi fe por los suelos, cuando reclamó a la propia gente de su movimiento por tener "tabúes mentales" en relación a la defensa de la libertad de expresión como quintaesencia de la democracia. A renglón seguido vinieron los descalificativos contra Tania Tinoco y otros periodistas, celebrando el principio de que la "libertad de expresión ya es de todos".
Y entonces vino la crítica mordaz de Alberto Acosta a la forma como el Gobierno ha abordado el caso Teleamazonas y a la aplicación de la retrógrada, añeja y caduca ley en la que el Gobierno se ampara para proceder en el caso. Nada mejor que la lucidez ácida de Acosta, quien discrepando con este canal, reconoce que lo que está ocurriendo es políticamente una estupidez y jurídicamente una aberración y sobre todo que el Conartel sea un ente dependiente del Ejecutivo, y se convierta en el gran inquisidor que administra ética y moral ante lo que a sus ojos es una aborregada ciudadanía. Parece que después de todo, hay atisbos de esperanza en el panorama.
amcorrea@hoy.com.ec
Hora GMT: 19/Junio/2009 - 05:07

19/Junio/2009 a las 07:43
Siga adelante joven mujer.Si en este mi querido país existiesen un 10% de jovenes que piensen y actúen como usted, otro sería el cantar. No tendríamos como presidente un ególatra tirano y dictador y obsecuentes servidores a quienes no les funciona el sentido común.
19/Junio/2009 a las 08:26
...."Asombra que están convencidos, muy convencidos de que son la expresión sacrosanta de la verdad, de la libertad de expresión y opinión: per secula seculorum -por los siglos de los siglos-; solo falta que uno que ya conocemos saque el Cristo del Consuelo en defensa de la libertad mediática. Consideran como atentado gravísimo, a la honra pública, la pérdida del monopolio de la palabra escrita y hablada. Se califican que por naturaleza son propietarios de la opinión pública y peor aún que son la opinión pública en su estado puro. El deber y derecho que todos tenemos de ejercer la libertad de opinión y expresión es de hecho la secularización de esos medios; quitarles a los carcamales capataces de la información el credo de la “objetividad y credibilidad”. Ya hemos visto cómo sus acólitos, los cadáveres insepultos, se están levantando de nuevo para defender la propiedad privada de la libertad de expresión. Sí, la libertad de expresión en este país ha sido tratada como hacienda con sus dueños, caciques, mayordomos y peones. Lo menos libre ha sido la libertad de expresión."...
19/Junio/2009 a las 08:36
SRA. ANA MARIA CORREA , NO LE DE IMPORTAMCIA A LOS INSULTOS ,ES ASI COMO REACIONAN LAS PERSONAS SIN RAZON, ADEMAS SI TENEMOS AL LENGUARAZ SU MAJESTAD QUE TODOS LOS DIAS HACE GALA E INSULTA A TODOS LOS QUE NO ESTAMOS DE ACUERDO CON EL . EL PODER NO ES ETERNO Y MAS TARDE QUE TEMPRANO HUIRAN COMO CUCARACHAS POR LAS ALCANTARILLAS.
19/Junio/2009 a las 09:14
Reciba nuestro respaldo Dra. Ana María, y siga adelenta con sus comentarios y análisis.
Lamentablemente el Sr. Rafael Correa da el mal ejemplo, y sus ciegos devotos, se sienten con el derecho de insultar y denostar a quien los contradice, tal como hace el que se creee dueño de la verdad.
Ya escucharemos mañana al Sr. Rafael Correa, tratando de justificar la legalidad de los contratos con el Estado de su pulcro hermanito, e insultando a la prensa malvada que ha sacado a la luz pública estos actos de corrupción, porque podrán disfrazarlos de legalidad, pero son actos de corrupción.
19/Junio/2009 a las 11:37
Ana María, siga adelante pues también habemos muchos ecuatorianos que como usted compartimos el deseo de vivir en un país libre y tolerante; también he conocido gente que apoya este Gobierno y cuando se empieza una discusión lo único que hacen es ofender o denigrar a quienes no estamos de acuerdo con ellos, no tienen poder de argumentación ni de debate. Son iguales a Rafael Correa: gente obsesionada con el odio y la revancha, a quienes no les interesa el país sino sentir que pueden aplastar a otros.
19/Junio/2009 a las 13:14
Ana Maria, tenga ud el 100% de apoyo de los ecuatorianos que amamos y defendemos la libertad de pensar libremente cualquiera que sea su idiologia politica... reconocemos su valentia, a pesar de los insultos de los partidarios del regimen autoritario, mas alla de ofenderla, estoy seguro que la fortalecen, y eso es lo que mas les duele. Siga adelante !!!
19/Junio/2009 a las 16:36
Reciba mi solidaridad y mi apoyo, Ana María. Nadie ni ninguna ideología puede desautorizar, deslegitimar o devaluar el pensamiento ajeno, claro, siempre y cuando reúna argumentos que avalen sus asertos.
Ahora bien, junto a su denuncia (que se suma a muchas denuncias más), quisiera advertir del advenimiento no sólo del pensamiento totalitario oficial, sino de varias corrientes que pretenden, con el mismo estilo absoluto de Correa, desautorizar a otros basadas en axiomas, panaceas técnicas y verdades absolutas.
Al igual que el "socialismo del siglo XXI" (que según su autor, Heinz Dietrich, aún no termina de desarrollarse y es inaplicable en países como Venezuela y Ecuador), estos salvadores de las sociedades se adjudican poseer la solución político-económica a los problemas de la sociedad.
Antagonistas feroces, enemigos declarados de Correa, Morales, Chávez, Kirchner y otros izquierdosos de este talante, estos nuevos mesías a los que me refiero defienden al mercado como dios y al capital como instrumento divino.
Entre los representantes más conspicuos de esta religión materialista están Álvaro Vargas Llosa, P. Apuleyo Mendoza, C. Alberto Montaner y Andrés Oppenheimer, basados en los muy lógicos (pero tautológicos) argumentos y análisis de Ludwig von Mises y Milton Friedman, entre otros... En Ecuador, hay un grupúsculo de autistas intelectuales de poca monta que por el momento no hacen mella, pero que si uno se atreve a discutir con ellos... Correa les queda corto.
Hay que tener cuidado con la religión del mercado... es peor que "socialismo del siglo XXI".
19/Junio/2009 a las 16:40
Ana María; estar en la primera rueda del coche o en la cresta de la ola trae consigo este tipo de situaciones; en este caso el recibir epítetos de la peor clase provenientes de personas que tras escudarse en un alias pueden decir lo que quieren, al sentirse amenazados por criterios diferentes a los que ellos promulgan.
En mi opinión, creo que el impacto que una persona pueda sentir producto de una ofensa similar a la que usted ha recibido, depende de la persona que lo hace. En su caso ese impacto es mínimo por no decir impacto cero. Pues como se puede deducir, las personas que escriben de esa manera lo que hacen es sacar lo que tienen en su interior.
Soy un ciudadano común, trabajo por ser mejor cada día, lo que soy se lo debo a mi pais. Amo al Ecuador. Comparto plenamente su criterio en cuanto a la libertad de las personas a decidir, pensar y escoger nuestro destino. Para expresar nuestras diferencias no necesitamos minimizar peor aún descalificar a los que piensan diferentes a nosotros. Me parece que usted es una persona frontal y de una sola postura; lo cual de por si le compromete cada vez a no perder la objetividad con la que escribe.
19/Junio/2009 a las 17:34
LA LIBERTAD DE EXPRESION ES EL DERECHO UNIVERSAL DEL SER HUMANO A EXPRESARSE, POR ESCRITO, ORALMENTE, O ARTISTICAMENTE O OR CUALQUIER FO4RMA QUE PUEDA UTILIZAR. EL DERECHO DE LIBERTAD DE EXPRESION NO CONFIERE LA ATRIBUCIO DE LA VERDAD ABSOLUTA O DEL ANALISIS INFALIBLE. ESA MISMA LIBERTAD DE EXPRESION ESTA LIMITADA, POR EXPRESAS LEYES, ALMENOS EN SOCIEDADES CIVILIZADAS Y CON SISTEMAS DE DERCHO. EN DONDE ESTA ESCRITO O EXPRESADO QUE LA LIBERTAD DE EXPRESION ES UN DERECHO CON SUPREMACIA SOBRE LOS DEMAS INHERENTES AL SER HUMANO? LA LIBERTAD DE EXPRESION NO ES UNA PATENTE DE CORSO PARA QUEBRANTAR EXPRESAS LEYES QUE PROTEGEN LOS OTROS DERECHOS DE LAS PERSONAS. SI ESTO OCURRE EN TONCES SON LOS JUECES APLICANDO LAS LEYES COMPETENTES QUIENES DEBEN SANCIONAR ESTOS EXCESOS. CUANDO ALGUNA PERSONA, ALGUNA INSTITUCION Y SOBRETODO ALGUN MEDIO DE COMUNICACION SIENTE VULNERADO ESTE DERECHO LO CORRECTO ES ACUDIR A QUIENES TIENEN LA AUTORIDAD DE OBLIGARLO A CUMPLIR (LAS LEYES Y LOS JUECES); BAJO NINGUN ASPECTO ES DE DERECHO O MORAL DEFENDER LA LIBERTAD DE EXPRESION SUPUESTAMENTE COARTADA CON AGRESIONES, VIOLENCIA Y DESCALIFICACIONES, CON IGUALES INSTRUMENTOS. O QUE DEBERIA HACER TELEAMAZONAS ES IMPUGANAR ANTE LA LEY LAS SANCIONES QUE CREA INJUSTAS. NO LE CORRESPONDE A ESE MEDIO O A LOS DEFENSORES DE ESA LIBERTAD DE EXPRESION, PREVARICAR, JUZGANDO Y SENTENCIANDO, UN ASUNTO QUE SOLO COMPETE A LA LEY Y A QUIENES LA ADMINISTRAN. ESTOS ACONTECIMIENTOS HAN GENERADO QUE COMO SIEMPRE APAREZCAN HEROES Y ADALIDES DE UN DEBATE QUE CORREPONDIENDO A LA OPINION PUBLICA SOLO ENCONTRARA LA CONCLUSION ACERTADA EN LA ADMINISTRACIUON DE JUSTICIA.
ESO ES LO IDONEO, ESO ES LO QUE CORRESPONDE A LOS CIDADANOS Y A LAS INSTITUCIONES DE DERECHO.
HASTA CUANDO TANTO CUENTO Y ARENGAS A LA POLARIZACION.
RODRIGO MONTALVO.
NEW YORK
19/Junio/2009 a las 20:50
Usted es una persona muy amable, señora Correa, no creo que deba preocuparse mucho por este tipo de incidentes. Es algo así como el caso del patán que a menudo nos toca en las calles de Quito al volante de un auto de vidrios negros, sin placa y que nos irrespeta e insulta simplemente porque no nos movemos cuando la luz del semáforo se pone amarilla. El patán este al que me refiero suele también ir por ahí acompañado de varias motos y otros malencarados en varios 4X4 que le siguen como siguen los buitres al buitre mayor. Nada, a olvidar lo sucedido y a seguir adelante.