Pese a que la alerta naranja no ha variado en siete poblados, los habitantes de las zonas aledañas al coloso prefieren permanecer en sus casas que utilizar los albergues

El albergue de Cotaló está prácticamente desolado. Alrededor de 40 personas desocuparon el lugar. Los pobladores de Cusúa, Juive, Chacauco y Bilbao trasladan a los pocos animales que aún están en las propiedades de Río Negro, Quinchivana y Ambato a sus lugares de residencia.
La opción de volver a las comunidades de origen de forma voluntaria tiene acogida, a la par de la disminución de la actividad en el volcán Tungurahua y a la decisión del Comité de Operaciones Emergentes (COE) de dejar la decisión a los albergados.
"Mijo duerme en la casa para cuidar a las tres vaquitas. Ahora vamos el día a trabajar y en la tarde regreso con mis nietos a la casita en Penipe. Los ladrones merodean por aquí", comentó Luisa Morales, de 73 años. Su familia cumplió, por casi tres semanas, la orden de evacuar durante la noche en Puela.
Pese a ello, el retorno no ha sido masivo ni muy visible, puesto que, a partir de las 06:00, es común que los campesinos vayan a sus predios a trabajar y en la tarde regresen a sus casas en las poblaciones de La Paz, Río Blanco, Penipe, Penicucho y Guano.
Lo que sí es notorio es que los hombres adultos se queden en la noche para cuidar sus bienes y vigilar que no entren extraños.
"Ya parece que está tranquila la "mamita Tungurahua". Ojalá nos deje seguir con nuestra vida normal", suplicó Luis Morocho, habitante de Chacauco.
El pasado lunes, el Instituto Geofísico (IG) informó que la actividad del coloso descendió de un promedio de 50 a 70 explosiones diarias a menos de 10 por día.
No obstante, según el IG, la actividad en general sigue considerándose alta, con esporádicos bramidos de baja intensidad mientras que la emisión de columnas con ceniza alcanzan alturas de entre 3 km y 4 km.
Además, se mantienen los eventos sísmicos debido al movimiento de fluidos en el interior y el rodar de rocas continúa en la parte alta del cono volcánico hasta 1 km bajo la cima. La ceniza cae en Cahuají y Pillate hasta 2 mm de espesor; 1,5 mm en El Manzano y en Chonglontús; en Cotaló y Huambaló cae 1 mm.
En esas condiciones, la calma de la población retorna paulatinamente a Baños, Pelileo, Penipe y Guano. Sin embargo, en las dos últimas, pertenecientes a Chimborazo, la alerta naranja se mantiene para poblados como Puela, Cahuají, Bayushig, El Altar, Capil, Palictahua y Bilbao.
El COE dispuso que 30 militares permanezcan en Baños y 30 lo hagan en Cotaló, para trasladar a los animales y ayudar a la población en caso de otra súbita reactivación volcánica. (VCH)
Hora GMT: 18/Junio/2010 - 05:06
