Tragedia en honduras
COMAYAGUA. Temerosos y aún bajo conmoción, unos 500 reos sobrevivientes del atroz incendio que dejó 356 muertos en el penal hondureño de Comayagua pasan los días en la incertidumbre, hacinados en las celdas, corredores y patios que no fueron devorados por las llamas.
Las autoridades decidieron por ahora mantener a los reos en lo que quedó de la cárcel de Comayagua, 90 km al norte de Tegucigalpa, casi la mitad de la cual fue consumida por el fuego en la noche del martes al miércoles por causas que se desconocen aún y se investigan con la participación de expertos estadounidenses.
A lo lejos, desde una torre, es posible observar a grupos de reos, algunos pocos con tapabocas porque persiste el hedor a muerte, que tratan de acomodarse en las celdas que quedaron en pie, sobre cuyos techos hay colchones que se secan al sol, tras la acción de los bomberos.
"Yo no quiero que me mantengan en este penal, tiene una maldición que ya habíamos advertido, sabíamos que ese incendio iba a ocurrir tarde o temprano", dijo Marco Valladares mediante un celular desde el cual se comunica con su esposa, Marta Abigail López, apostada en los portones de la prisión.
Los presos esperaban ser trasladados a un espacio abierto contiguo a la prisión, donde fueron instaladas carpas, cercado con malla metálica y alambre de púas para evitar fugas, pero hasta ahora, permanecían hacinados.
Los escombros del incendio no han sido retirados aún pues se indaga todavía la causa que lo originó. Especialistas de Chile visitaron la escena de la tragedia el jueves y a ellos se sumó ayer el equipo estadounidense.
Mientras, el trágico saldo del incendio subió a 356 reos muertos al morir uno que era atendido en un hospital. Todos los cadáveres fueron trasladados a la Morgue Judicial en Tegucigalpa para su identificación.
Por su parte, la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos denunció un alarmante patrón de violencia en las prisiones de Latinoamérica, debido al endémico problema de superpoblación de las cárceles en la región. (AFP-EFE)





