Análisis de HOY
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Como queriendo bajar el tono de los efectos políticos que dejó la salida del canciller Fander Falconí, uno de los más conspicuos seguidores del Gobierno, el asambleísta César Rodríguez dijo en Teleamazonas que "a los revolucionarios no se los llora, se los reemplaza".
A Rodríguez se le olvidó decir que la frase no es suya, aunque cualquiera puede darse cuenta, ya que no la dijo completa. La frase que han repetido por décadas los luchadores es como sigue: "A los revolucionarios caídos no se los llora, se los reemplaza en la lucha".
Y es que Fánder Falconí no solo que no ha muerto, sino que sus declaraciones y postura en respuesta a las acusaciones del presidente Correa, quien lo ha llamado "influenciable", "inestable" y lo ha acusado de mantener una agenda diferente a la del Gobierno, han causado revuelo y lo han colocado en expectante posición en su condición de académico y político.
En sus funciones en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Falconí actuó con determinación, sobre todo en el último tiempo, cuando hizo esfuerzos para restablecer las relaciones con Colombia y mantener cierta distancia con la Alba y dar fuerza a la Unasur, cuya Presidencia Pro témpore está en manos del Ecuador.
Al contrario de lo que Correa dice hoy, Fander Falconí siguió la agenda oficial en la política exterior y, sobre todo, en el manejo interno de la Cancillería.
Se sabe que alrededor de 150 personas, la mayoría de las cuales está cercana ideológicamente al Gobierno, llegaron a la Cancillería, en donde se hicieron cambios en la estructura interna. Por ejemplo, sin mayor explicación, se suprimió la Subsecretaría de Soberanía y se instalaron "gerentes/coordinadores/país", que son los que, supuestamente, hacen seguimiento a las relaciones con los países amigos.
Ya habrá tiempo para que los ecuatorianos evalúen la gestión de Falconí, aunque en nuestro país esa no es una sana costumbre, ni los funcionarios se sientes obligados con sus mandantes; por eso, de las dos anteriores ministras, tampoco se recuerda mayor cosa, solo que se vivió una época en la que se arrinconó a los diplomáticos de carrera.
Y es que no pocos recordarán aquello de las "momias cocteleras", como describió, de forma ofensiva, el presidente Correa a los diplomáticos de carrera. En momentos en que el mundo entero vive difíciles situaciones, parecería más inteligente colocar en las delicadas funciones de las relaciones exteriores a un experto que trabaje pensando más en el país en general que en un Gobierno pasajero en particular.
Hora GMT: 20/Enero/2010 - 05:14

20/Enero/2010 a las 12:38
ES HORA DE QUE EL ECUADOR POR LO MENOS EN LA PARTE DE RELACIONES EXTERIORES SE ENCUENTRE REPRESENTADO POR ALGUIEN QUE SÍ CONOZCA SOBRE EL ASUNTO, NO EN VANO EXISTEN EN EL PAÍS PERSONAS QUE SÍ ESTÁN PREPARADAS PARA DESEMPEÑAR CORRECTAMENTE ÉSTE CARGO, SIN EMBARGO CORREA INSULTA DE MOMIAS COCKTELERAS A LOS DIPLOMÁTICOS DE CARRERA QUE SIN NINGUNA DUDA SON LOS ÚNICOS QUE NOS HARÍAN QUEDAR BIEN FUERA DEL PAÍS REPRESENTÁNDONOS COMO DEBE SER.
YA BASTA DE DEJAR AL ECUADOR MAL REPRESENTADO EN EL EXTERIOR, SUFICIENTE CREEMOS QUE CON HACERLO INTERNAMENTE YA ES MUCHO EL DAÑO QUE SE LE HA HECHO AL ECUADOR.
20/Enero/2010 a las 13:23
Ese “reemplazo” fue lo mismo que pensó Fidel Castro cuando abandonó al Che Guevara en las montañas de Bolivia...
Inclusive antes el guerrillero ya se había dado cuenta que estaba solo a su suerte, fue cuando le envió AL JEFE DE LA MAS LARGA DEMOCRACIA del mundo una carta que la firmó con la frase que hoy cacarean los chavitos y que en el Ecuador ha tenido su variante:
"Hasta la Victoria's Secret compañeros"