Poca participación ciudadana, falta de docentes capacitados y desigualdad en los recursos de los colegios dificulta la implementación del nuevo Bachillerato General Unificado (BGU)


Repostería, aplicaciones informáticas contables, técnicas de ensamblaje, electrotecnia, despiece, carnicería y charcutería son algunos de los contenidos del nuevo Bachillerato General Unificado (BGU), que reducen las especializaciones del Bachillerato Técnico o en Ciencias.

El proyecto fue puesto a discución durante cuatro meses, pero hubo poca participación.

Freddy Peñafiel, gerente del proyecto BGU, aseguró que el Ministerio de Educación realizó talleres de socialización y discusión pública en todo el país. "Se recibieron más de 160 mil visitas y aportes", informó.

Sin embargo, para Milton Luna, coordinador de Contrato Social por la Educación, el proyecto no se discutió adecuadamente. "Hubo debate, lo que fue muy bueno, pero fue insuficiente", afirmó.

Luna señaló que el sector educativo no participó de una manera intensa en la discusión y no se manifestaron "otros sectores cruciales para una reforma del bachillerato, como son las universidades y el sector productivo, el último, absolutamente ausente de los aportes en el debate".

Para Rosemary Terán, docente de Educación de la Universidad Andina, el debate "fue inútil", porque el Ministerio  no tiene la intención de incorporar las observaciones. Nunca creó un espacio de diálogo real. "Lo que hubo fueron foros que estuvieron cruzados por otros sectores", manifestó.

Terán dijo que el hecho de que el Ministerio tenga miles de mensajes virtuales no asegura una óptima participación de la sociedad.

Por su parte, Mariana Lozano, presidenta de la Asociación de Rectores de Pichincha, reclamó que el Ministerio haya reunido a los rectores recién el martes 28. "Solo para informarnos lo que habían modificado", dijo.

"No puede ser que experimentemos nuevamente una reforma con el país de espaldas, porque son reformas que, lamentablemente, están en una situación de fracaso por la poca participación de la sociedad", advirtió Luna.

Otro punto que ha sido muy discutido es la falta de capacitación de los actuales profesores para que puedan enseñar las materias de la nueva malla curricular.

Luna explicó que, para promover una reforma, debe haber una formación y capacitación de los docentes, sobre todo ahora que la reforma está comenzando.

"Esta capacitación no existe, este es uno de los problemas centrales para apuntar una reforma que sería desde septiembre... Es un error impulsar las líneas de cambio desde ese mes sin que hayan estas condiciones", indicó.

El gerente del BGU dijo que este proceso de capacitación ha sido permanente por parte del Ministerio de Educación.

Peñafiel informó que se han abierto durante este año más de 40 cursos en diferentes áreas, que pueden ser tomados por los profesores al inscribirse desde sus instituciones en el portal del Ministerio. Sin embargo, no especificó cuántos maestros han recibido una capacitación.

"Poquísimos docentes se capacitan en el Minsiterio. No todos tienen acceso a Internet y el portal se cae a cada rato", replicó Lozano.

No hay profesores que puedan enseñar los nuevos campos del saber especificados en la malla curricular. "Quitaron Historia y Geografía. Establecieron un campo de Ciencias Sociales que es un invento "Made in Ecuador". Hicieron una mezcla de Filosofía con Biología y Antropología. Una cosa insólita: no hay quien imparta eso", aseveró Terán.

La rectora del colegio José de la Cuadra dio un ejemplo de esta necesidad de personal especializado en áreas distintas. "La malla contiene una materia en Educación Artística, pero acá no contamos con personal capacitado para esta materia", admitió.

Peñafiel aclaró que lo importante no son los cambios en las materias sino el cambio de modelo educativo que se planteó porque "el enciclopedismo de las asignaturas planteadas en 1976, debía dar paso a la construcción de una propuesta que fomente el desarrollo de las destrezas de pensamiento de los estudiantes".

El Ministerio dice que el Objetivo del BGU es que todos los estudiantes estén preparados para la vida y la participación en una sociedad democrática para continuar con estudios superiores y para incorporarse en el mundo laboral y del emprendimiento.

Luna cree que esta reforma del bachillerato es una oportunidad muy importante, no solo para una reforma curricular, sino para una reforma educativa integral que tenga impacto en el territorio y en la sociedad.

Otra falla, según Terán, es que el BGU "no ayuda a la unión social. Solo transforma el currículo, una parte del sistema educativo. No transforma la estructura del sistema, lo que significaría crear colegios públicos grandes en donde todos los sectores sociales se junten".

Lozano concuerda en que la igualdad se logrará siempre y cuando exista la misma estructura adecuada, los mismos recursos en todas las instituciones educativas por igual. "Ahí sí estaríamos hablando de las mismas condiciones", indicó.

El Ministerio aclaró que, para las materias del BGU, no se requiere una infraestructura distinta. "En las áreas de ciencias, por ejemplo, no es requisito contar con laboratorios. Se trata del desarrollo de destrezas de pensamiento", señaló Peñafiel.

Está previsto que este proyecto, que impactará a todo el país, comience en septiembre, pero falta aún socializarlo en varios sectores en la capital. (TCF)

Los datos

Hay 293 colegios a escala nacional y alrededor de 190 en Pichincha, que tendrán que acogerse paulatinamente a la reforma, informó la presidenta de la Asociación de Rectores de Pichincha, Mariana Lozano.

Cuatro meses se discutió el Bachillerato General Unificado (BGU).

En septiembre, comenzará la aplicación del BGU para los planteles del régimen Sierra.

Doce materias comunes deberán implementarse progresivamente.

El proyecto busca generar destrezas

El estudio para cambiar el bachillerato comenzó en el año 2007. "Se llegó a la conclusión de la necesidad de organizar una propuesta nacional única que recoja una oferta de desarrollo de destrezas y capacidades para todos los estudiantes del país: un bachillerato general unificado (BGU)", afirmó el director del proyecto, Freddy Peñafiel.

El nuevo bachillerato elimina las anteriores especializaciones en Físico Matemático, Químico Biólogo y Ciencias Sociales y propone que todos los colegios tengan materias comunes en los dos primeros años de estudios.

Así, los alumnos deben elegir entre un bachillerato técnico o en ciencias.

En el primero y el segundo año, los colegios tendrán 35 horas en común. En el tercero, las horas en común se reducirán a 20.

La nueva malla curricular que aparece en la página del Ministerio de Educación contiene temas sobre contabilidad general y tesorería, impuestos generados en la compra de bienes y servicios, aplicaciones de computación, gestión administrativa de comercio internacional, segunda lengua extranjera y técnicas de servicios, entre otros.

En cumplimiento de la sexta transitoria de la ley orgánica de Educación Intercultural (LOEI), el BGU se aplicará progresivamente desde el año lectivo 2011-2012.

Cada colegio elegirá cómo implementar las materias de: Física, Química, FisicoQuímica, Biología, Historia, Ciencias Sociales, Lengua y Literatura, Matemática, Lengua extranjera, Emprendimiento y gestión, Desarrollo del pensamiento filosófico, etc.