El próximo domingo, fecha de la realización de la consulta popular, los ecuatorianos tendrán que elegir entre aprobar o rechazar la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente y pensar en las consecuencias de sus decisiones.
Según expresa Jaime Durán Barba, director de la compañía consultora Informe Confidencial, la popularidad del actual Gobierno incide en la decisión del votante y es este argumento el que hace pensar a los que están a favor del Sí que el triunfo del No es poco probable.
Aunque quienes promueven una campaña por el No, como el ex legislador socialcristiano Luis Fernando Torres, aseguran que el rechazo ha aumentado y ahora está en el 30%.
En la cancha del Sí, el panorama político del país es más claro, recalca el editorialista Simón Pachano, quien enfatiza que no hay mayor misterio, puesto que después se produciría la convocatoria a la elección de asambleístas, se instalarán y funcionará la Constituyente.
Para María Paula Romo, integrante de la Comisión del Conesup para redactar una nueva Constitución, el triunfo del Sí llevará a que los ecuatorianos puedan concentrarse en discutir los problemas de fondo.
Desde la óptica de quienes están en contra de la Constituyente como el dirigente del Movimiento Libertario, Juan Fernando Carpio el Sí provocará una caída superior al 15% de la actividad económica, especialmente si esta interfiere en la libertad empresarial.
Según su criterio, el cambio no está en las leyes, sino en la voluntad política y las conductas y por ahí va su apuesta, especialmente con el Congreso.
El catedrático y politólogo Julio Echeverría y Simón Pachano coincidieron en que uno de los riesgos del Sí es que la Asamblea con plenos poderes llegue, además, con una victoria abrumadora. Esto le hará sentir con la licencia de interferir en todas las instituciones, manifiesta Simón Pachano.
Entre las incertidumbres que provoca la Asamblea Constituyente se suma el hecho de que no está claro cuáles son los aspectos fundamentales que debe abarcar y todo estará en manos de quienes lleguen a redactar la nueva Constitución Política.
En caso de que gane el No, el presidente Rafael Correa podrá dedicarse a gobernar y trabajar, dice Fernando Carpio.
Bajo este escenario se deben retomar las reformas constitucionales a través del Parlamento, sugiere Echeverría, quien manifiesta que es necesario trabajar en cinco ejes: el sistema electoral, la conformación de partidos políticos, la reducción del hiperpresidencialismo, la despartidización de los órganos de control y la descentralización y autonomías del Estado.
Sea el Sí o el No el que gane, se pone a prueba la aceptación o el rechazo de la gestión del Jefe de Estado por haber asumido personalmente el liderazgo a favor de la consulta popular, acentuaron los entrevistados.
Hora GMT: 09/Abril/2007 - 05:00 Fuente: Diario El Universo Ciudad Quito













