Aunque en los planes del Gobierno se concibe la inversión pública como el motor más fuerte para el crecimiento de la economía, la pobre ejecución muestra la distancia entre los enunciados y la realidad y, a la par, señala un problema crónico de gestión estatal: la ineficiente gestión. En efecto, de los $5 441 millones proyectados para 2008, al llegar a los umbrales del segundo semestre, se comprueba que en el primero se ejecutaron solo $1 388,1 millones en este rubro, según datos del Ministerio de Economía.
La limitada ejecución de la inversión pública se produce, paradójicamente, en un momento de abundancia de recursos fiscales por los altos precios del crudo y el ingreso al presupuesto de los fondos petroleros.
Una eficaz ejecución de la inversión pública reviste mayor importancia en un momento de caída y paralización de la inversión privada.
En 2007 la inversión extranjera directa no sobrepasó los $180 millones y, para el año en curso, siguen las señales poco estimulantes para el incremento de esa inversión: la falta de reglas básicas, cuando aún no se define la nueva Constitución, impone comprensibles restricciones a las posibilidades de inversión privada.
Un factor determinante para el crecimiento de la economía es el nivel general de inversión. En tanto que esta mantiene un incremento sostenido en los países vecinos por la creciente inversión extranjera directa, en el Ecuador se muestra la tendencia opuesta. A ello se suma la reducida ejecución de la inversión pública en el primer semestre de 2008.
Hora GMT: 01/Julio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
