Especial
Un análisis sobre el amor y la amistad en tiempos de las redes sociales
¿Es el amor en tiempos de redes el fin del romanticismo aquel que se expresaba a través de declaraciones románticas, serenatas, poemas, cartas, flores y otras tantas formas?.
Que no sostienen Christian Espinosa y Paúl Mena catedráticos y expertos en el manejo de nuevas tecnologÃas como el Internet y las redes sociales.
Espinosa anota que ubicar a personas para formar una amistad o una pareja nunca fue tan fácil como ahora, gracias al desarrollo de dichas redes, en especial del facebook y del twetter, que son las más utilizadas en la actualidad.
De hecho, basta abrir una cuenta y colocar los datos del perfil personal y de la pareja o amigos que se quiere contactar, para recibir decenas de propuestas en esos espacios virtuales.
Por ello, son cada vez mayores los casos de noviazgos y matrimonios on line, asà como los rompimientos y divorcios, aunque este fenómeno no es particular de la vida virtual pues ocurre también en la vida real.
"Hay muchos sitios especializados en la conexión de amigos y parejas, pero ahora el asunto puede ser manejado por cada persona, según Espinosa. "Tengo amigas que se casaron y les fue muy bien y otras que se divorciaron al mes, luego de irse a otro paÃs, a conocer a su hombre ideal y les fue pésimo", comenta.
Inclusive, explica el experto, los teléfonos celulares tienen aplicaciones que permiten, por ejemplo, al entrar a una discoteca, a una fiesta o restaurante, identificar quienes de los que están ahà son amigos de tus amigos, quienes tienen cuenta de twetter, facebok y demás.
"Si tienes un celular o iphone, con un programa de realidad aumentada, a través de GPS se detecta a quienes manejan esas cuentas e inclusive si alguien te gusta, puedes en ese instante enviarle un mensaje bonito para entablar el primer contacto", cuenta Espinosa.
Agrega que si bien se puede considerar que estas formas de relación tienen menor romanticismo, son herramientas que han acelerado la conexión interpersonal.
"Antes eran las cartas, las llamadas telefónicas, ahora el internet, el contacto virtual, creo que en cierta forma ha decaÃdo el romanticismo", dice Espinosa.
Mena en cambio cree que son herramientas tecnológicas que facilitan la comunicación en la sociedad moderna, y que son utilizadas con mayor facilidad por las nuevas generaciones, que buscan otras formas à ra expresar sus sentimientos en estos tiempos de redes.
"Las redes sociales son un instrumento que sirve para diversas formas de comunicación, entre ellas las del amor y el afecto, pero eso no implica que dejemos de ser detallistas. El cuidado de las relaciones humanas, en todos loa ámbitos, es un tema complejo y depende de lo que cada uno haga, personal o virtualmente, para cuidarlas", enfatiza.
Algo sà es importante tomar en cuenta, desde la perspectiva de Paúl Mena, y es el carácter público que tienen las redes sociales, lo que supone un amplio escenario de las relaciones amorosas, amistosas y demás, de lo que deben tener conciencia todos quienes colocan su información en esos espacios.
"Cuando alguien le escribe a su ser amado a través de las redes, a las cuales acceden miles de personas debe saber que en cierta forma pasa del ámbito privado al público y, por lo tanto, hay que ser muy responsables al usar estas herramientas", señala.
Otra cosa, el twetter es una red más abierta que el facebook, en la que mucha gente que uno ni conoce o imagina puede acceder a nuestra información y el uso que se le dé escapa de nuestro control.
Otro aspecto que a Mena le preocupa es que el uso adictivos de las redes, al punto que pueden convertirse en un elemento intrusivo que deteriora las relaciones de pareja, familiares y sociales, inclusive. De hecho, señala que no son pocos los casos de gente separada o divorciada, porque a decidido cambiar de pareja: el internet y las redes sociales, lo cual no es recomendable. (MEVO)
"Conocà a mi esposo por internet, soy feliz"
Diana Proaño es periodista, hace seis años conoció por internet a Manuel Sánchez, quien ahora es su esposo y padre se su segunda hija. "Este 20 de abril son seis años de que conocà a mi esposo por internet.
El vivÃa en Zaragoza, España, donde nació. Nuestros perfiles aparecieron en un portal de relaciones de pareja, pero sin pensarlo porque era un espacio para descargar libros, para lo cual se debÃa dejar los datos. Entonces, mi esposo habÃa visto mi perfil y me escribió y, aunque a mà no se me habÃa pasado por la mente tener una relación por internet, me nació contestarle y empezamos como amigos.
Poco a poco descubrimos muchas cosas afines y coincidencias de nuestras vidas. Por ejemplo, un año antes habÃa fallecido mi único hermano, un 21 de julio y ese dÃa nació mi esposo, además de que él también tiene dos hermanas fallecidas. Eso hizo que la relación progrese y, a los tres meses, vino al Ecuador a conocerme, fue en septiembre de 2006, nos fue muy bien, al punto que él decidió venir a vivir en el Ecuador, nos casamos y tenemos una nena. Yo tengo otra hija, de 11 años de mi primer matrimonio y se lleva muy bien con mi esposo. Cuando te escribes te enamoras del alma lo fÃsico pasa a segundo plano. Lo que sà les aconsejo a las personas que están en situaciones es que no dejen pasar mucho tiempo con una relación virtual, porque el contacto personal es clave para ver si funciona o no".
Reencuentro con un ex, sin final feliz
Diana dejó el Ecuador y se fue para los Estados Unidos hace 15 años. Allà estableció una relación estable y tuvo una hija que ahora tiene seis años. "VivÃa tranquila, pero todo cambió hace dos años cuando recibà una invitación de un chico que fue mi primer novio en Quito, cuando ambos tenÃamos 15. Empezamos a charlar por facebook y me dà cuenta de que mi sentimiento por él era muy fuerte, igual que el suyo por mÃ. Era increÃble, me ponÃa las canciones que escuchábamos juntos y se acordaba de muchas cosas que vivimos. Luego nos encontramos la primera vez fue emocionante, al punto que dejé al padre de mi hija. Ahora estoy sola, la relación no funcionó", cuenta Diana a VIDA DIARIA.







